Cambiar de un iPhone Plus a un iPhone ‘normal’

Llevo dos años utilizando un iPhone en tamaño Plus. Primero fue el iPhone 6 y después el iPhone 6S. He estado encantado de la vida durante este tiempo con un teléfono tan grande, pero ahora me estoy planteando bajar de pulgadas.

¿El motivo principal de este repentino cambio de pensamiento? Básicamente ha sido debido a la disponibilidad. O mejor dicho, la escasa disponibilidad. Como ansioso que soy, quiero el iPhone nuevo desde el primer minuto y tras varios días intentándolo solo he conseguido reservar el iPhone de tamaño normal. El hecho de no poder conseguir de primeras el Plus es lo que me ha llevado meditar y valorar otra opción a la que tenía prefijada en mi mente.

Un buen resumen de lo que pasa por mi cabeza sería lo siguiente.

En contra del iPhone 7 Plus:

  • El precio. El iPhone 7 Plus cuesta 110€ más que el iPhone 6 Plus básico. La subida de precio es permanente y comprar un modelo de 128GB me costaría más de 1.000€.
  • Tamaño. Está claro que el iPhone 7 se maneja mucho mejor que el Plus con una mano en diversas situaciones cotidianas.

A favor del iPhone 7 Plus:

  • Pantalla de mayor calidad en cuanto a resolución (401ppp contra 326ppp del iPhone de 4,7 pulgadas) y tamaño.
  • Más batería —ver gráfico en detalle—, aunque tengo que decir que mi iPhone 6S Plus ha sufrido un espectacular bajón de rendimiento en la batería en los últimos meses. Si en las primeras semanas de vida del teléfono era habitual conseguir entre 13 y 15 horas de uso, ahora no llego a 10. (Tengo una cita pendiente en la Genius Bar, por cierto).

Neutral respecto al iPhone 7 Plus

  • Una de sus dos cámaras. La cámara teleobjetivo del iPhone 7 Plus tiene menos luminosidad —ver ejemplo de fotografía con dicha cámara—, no posee estabilizador de imagen y el tamaño de sensor es más pequeño que el de la cámara normal. Si a eso le sumamos que apenas hago fotos con el teléfono, la realidad es que este punto no puede ser el factor condicionante para mí a la hora de elegir.
  • 3GB de RAM. El iPhone 7 normal no llega a tal cantidad, aunque sospecho que tal cantidad de RAM está incluida en el Plus principalmente por la exigencia que requiere la gestión de dos cámaras de manera simultánea. Es evidente que el rendimiento de ambos iPhone 7 no varia pese a la diferencia de RAM porque es algo que no se ha comentado en ninguna review de las que han aparecido hasta el momento.

¿Qué decisión tomar? En 15 días espero tenerlo claro.

La evolución de los precios del iPhone

Y suben, y suben y vuelven a subir.

Comprarse un iPhone nunca ha sido barato precisamente, pero cada año que pasa cuesta más. Cuando comencé a echar cuentas para comprar el iPhone 7 Plus y vi que tendría que desembolsar más de 1.000€ para hacerme con él, recordé con añoranza aquellos años en los que comprarse un iPhone estaba prácticamente al alcance de cualquiera.

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Excesivo consumo de datos en iPhone en ‘Documentos y y sincronización’ de iCloud

Que no te ‘vuelen’ los datos.

Llevaba años sufriendo un problema para el que no encontraba solución. Cada mes se me escapan entre 750 Mb y 2 Gb consumidos en la tarifa de datos de mi iPhone en algo que parecía no tener sentido: ‘Documentos/sincronización’, una de las secciones que detalla iOS en el apartado de consumo (Ajustes> Datos móviles> Servicios del sistema> Documentos/sincronización).

Investigando hace tiempo pude comprobar que mucha gente gastaba datos de su tarifa sin darse cuenta debido a que iCloud por defecto utiliza los datos de la red móvil cuando no hay WiFi. Yo también lo tenía activado así, por lo que cuando lo desactivé (Ajustes> iCloud> iCloud Drive> Usar datos móviles) creí que ya había dado con la tecla. Pero no. Semanas después pude comprobar que el gasto excesivo de datos en ‘Documentos/sincronización’ continuaba a pleno rendimiento.

En los foros de soporte de Apple mucha gente comentaba el mismo problema y algunos se dieron cuenta de que apagando el Mac el consumo de ‘Documentos/sincronización’ se detenía, una solución chapucera que tampoco podía valer para el largo plazo. Continué investigando y encontré el comentario de un usuario que había dado con la clave examinado los logs del iPhone: un fallo permanente de sincronización de los atajos de teclado con iCloud se repetía cada 90 segundos y eso disparaba el consumo de datos móviles. Él lo arregló así:

  1. Borrar todos los atajos de teclado (Ajustes> General> Teclado> Sustitución de texto).
  2. Desactivar iCloud (eso hace que se borre del teléfono todo lo que esté sincronizado con iCloud, pero luego es sencillo recuperarlo).
  3. Reinicio ‘bruto’ (dejar presionados botones de home y encender a la vez durante 10 segundos).
  4. Volver a configurar la cuenta de iCloud.

Así lo solucionó él y así lo he solucionado yo. Espero que te sirva si te encuentras en la misma situación.

Sanebox: el milagro en tu correo

No sé por qué hace un mes decidí probar Sanebox. Llevaba tiempo oyendo hablar de ello y saqué 15 minutos para configurarlo y comprobar su funcionamiento.

Sanebox es un servicio que otorga nuevas capacidades a cualquier cuenta de correo electrónico y la principal de ellas es limpiar la bandeja de entrada a base de filtros inteligentes que además son capaces de aprender con el tiempo. En resumen lo que Sanebox consigue es que a la bandeja de entrada solo lleguen los emails importantes —los que probablemente requieran una respuesta durante el mismo día de llegada— y el resto se almacenan en otra u otras carpetas para poder revisarlos posteriormente.

A priori la idea parece sencilla y nada novedosa, pero Sanebox la ejecuta de forma maestra. El ejemplo lo viví en primera persona. Cuando comencé a usarlo lo hice sin mucho entusiasmo, pensando que no le encontraría utilidad, pero a los pocos días me di cuenta de que terminaba de realizar mis tareas antes de lo habitual y me enredaba menos durante la jornada laboral. “Estoy recibiendo menos emails estos días, no sé por qué”, también pensé. Por supuesto que estaba recibiendo menos emails, pero no estaba siendo consciente de ello. Sanebox los estaba filtrando a la carpeta @SaneLater y allí es donde se estaban quedando todos los emails que necesito recibir —facturas, newsletters deseadas, notificaciones de cambios en documentos de Google, notas de prensa, etc— pero no procesar de forma constante.

A pesar de que soy un usuario convencido de Slack en grupos de trabajo, el correo electrónico sigue siendo una herramienta vital para cualquier trabajador de hoy en día y es imposible vivir sin él. Además, una de mis muchas tareas es atender peticiones concretas de clientes —decenas a la semana—, por lo que abrir el correo una o dos veces al día no era una opción. Y cuando abría el correo y veía decenas de mensajes en la bandeja de entrada apilándose diariamente si no hacía algo con ellos cómo responderlos, archivarlos, borrarlos o dejarlos para más tarde, lo que estaba haciendo era perder tiempo valioso y sufriendo constantes interrupciones en mi ritmo de trabajo.

Ahora, con Sanebox, simplemente reviso dos veces al día esa carpeta secundaria para procesar los emails rápidamente —configuré Sanebox para que me envíe dos resumenes diarios con lo que se va acumulando— y vuelvo a lo que realmente importa: las tareas que tengo asignadas para ese día.

Sanebox funciona con cuentas de correo electrónico como Gmail, Exchange o que soporten IMAP, haciéndolo compatible con cualquier aplicación que se utilice para gestionar el correo. Sanebox tiene una prueba gratuita de 15 días y recomiendo darle una oportunidad si recibes más de 10-20 emails diarios. Puedes darte de alta desde aquí.

Hola de nuevo, Spotify

¿Apple Music o Spotify? La pregunta que se llevan haciendo millones de usuarios desde hace más de un año sigue teniendo difícil respuesta.

Cuando Apple presentó Apple Music creí que Spotify estaba condenado a morir. Fue un primer pensamiento totalmente erróneo, lo reconozco. En ese momento estaba convencido que Apple Music era muy superior por su mayor integración en iOS, un precio más competitivo en planes familiares y un sistema de recomendación que prometía arrasar con todo lo visto hasta hora.

Tiempo después fue justo éso lo que me hizo volver a Spotify, las recomendaciones. En Apple Music me daba sensación de escuchar casi siempre lo mismo y lo que el sistema me recomendaba cuando entraba a la aplicación eran álbumes completos o listas cortas. Pero fue en ese tiempo cuando Spotify desarrolló Discover —un sistema por el que el servicio te recomienda 30 canciones semanalmente— y cuando decidí darme de alta nuevamente en Spotify para probarlo me quedé sorprendido.

La mayoría de las canciones que Discover me recomendaba cada semana no las conocía y me encantaban, por lo que realmente casa semana estaba escuchando y descubriendo música nueva. Al poco tiempo Spotify rebajó el precio para los planes familiares, así que la decisión de cambiar de servicio de streaming estaba cantada.

Ni Spotify ni Apple Music son perfectos y además cada uno de ellos tiene ciertos aspectos en los que son claramente superiores al otro, pero llega un momento en el que simplemente quieres abrir una app y estar escuchando música que te apetezca a los pocos segundos sin romperte la cabeza con la misma pregunta de siempre: ¿qué escucho hoy?

Un ratón perfecto: Logitech MX Master

Adiós Magic Mouse, hola súper ratón.

Desde que en otoño de 2009 Apple presentase el Magic Mouse pasé casi siete años utilizando el ratón minimalista de la compañía de la manzana. El Magic Mouse es un ratón bastante cómodo que a mí me convenció principalmente por sus capacidades Multi Touch ya que realizar gestos en él es similar a los que realizamos en dispositivos iOS.

Pero esta primavera oí hablar de un ratón que en nada se parecía al Magic Mouse: Logitech MX Master, uno de los ratones insignia de Logitech. Lo cierto es que me picó la curiosidad mucho y decidí comprar uno en Amazon ya que aunque el precio era elevado (alrededor de 70€) leí cosas muy positivas de él.

Meses después lo único que puedo decir es que estoy encantado con este ratón inalámbrico que se conecta por Bluetooth. Es extremadamente cómodo para la mano, más preciso aún que el Magic Mouse, tiene botones programables y la batería recargable por USB dura un mes y medio aproximadamente. De hecho me gustó tanto que compré uno más para la oficina.

Si buscas un ratón bueno de verdad y pasáis muchas horas delante del ordenador, dadle una oportunidad al Logitech MX Master.

Adiós, Evernote

Me parece increíble escribir este artículo. Evernote fue una de las aplicaciones que más hicieron por mi transformación de alguien profesionalmente poco interesado en la organización a una persona que quería tener todo controlado y localizado. Pero nada es eterno y he decidido abandonar Evernote.

Los motivos son dos:

  1. Con el paso de los años Evernote se ha ido convirtiendo en una aplicación farragosa y lenta, poco útil en momentos en los que la velocidad lo es todo a la hora de acceder a notas y archivos. Éso me forzó a comenzar a usar otras aplicaciones con las que lograba consultar más rápido a lo que necesitaba y a depender menos de Evernote.
  2. La dirección de Evernote ha sido cuanto menos cuestionable en el periodo 2012-2015; debido a ello la empresa se encuentra en un proceso de cambio y su directiva ha decidido establecer nuevas líneas comerciales. Ahora, para poder seguir sacando partido a la herramienta, prácticamente será imprescindible ser un usuario de pago. No tengo nada contra los servicios o aplicaciones que requieren una cuota mensual para poder utilizarlos, pero hace mucho tiempo que perdí el interés en pagar por Evernote ya que no me aportaba nada salvo las notas colaborativas.

El caso es que la decisión de abandonar completamente Evernote ha llegado sola, pues llevaba casi un año usando Evernote menos de una vez por mes al haberme habituado a trabajar de otra forma.

Las notas rápidas

Tomo notas diariamente, sin parar. Apunto todo porque soy un firme creyente del mantra que predica que el cerebro no está para actuar como un robot que te recuerde tareas, conversaciones o datos. Dado que soy usuario de Drafts desde hace años y que siempre llevo el teléfono encima, decantarme por Drafts como el sitio donde todas mis notas empezaban se convirtió en algo natural. Tanto como para poner la aplicación en el lugar de honor deldock del iPhone: esquina inferior derecha.

En Drafts escribo texto que luego puede terminar en Airmail (correos), Ulysses (artículos), Telegram o Whatsapp (mensajes), Twitter e Instagram o Notas (notas, LOL). En Drafts el texto está temporalmente ya que es el lugar más rápido para comenzar a escribir pero no el idóneo para mantenerlo. Por eso cuando el texto que he escrito lo quiero conservar para el futuro en forma de nota u archivo, pasa a otro lado.

Las notas permanentes

Notas de Apple dio un cambio brutal en iOS 9, así que es la aplicación que me sirve y basta para mis necesidades en cuanto a notas:

  • Texto a secas.
  • Listas de items.
  • Texto e imágenes en formato jpg.
  • Archivos en formato pdf.

No necesito más, por lo que la opción natural tras abandonar una potente aplicación como es Evernote —OneNote— no la necesito.

Las notas colaborativas

La última característica por la que seguía usando Evernote era por la posibilidad de usar notas compartidas colaborativas. Tengo notas con inventarios, recetas y documentación compartidas con mi mujer, pero pagar a Evernote solo por ello hubiese resultado excesivo. La solución ha sido pasar temporalmente esas notas y archivos a Drive y luego volver a pasarlos a Notas de Apple cuando iOS 10 sea público y sea posible editar notas entre varios usuarios. De hecho que Apple anunciase en junio que Notas iba a poder tener notas colaborativas fue lo que realmente me empujó a tomar la decisión de abandonar Evernote.

Un extra: las notas con datos críticos

Trabajes o no existen ciertas notas que requieren una seguridad extra por contener datos confidenciales: cuentas bancarias, contraseñas de todo tipo, datos personales o de empresas, documentación especial como escrituras, etc. Lo cierto es que este tipo de notas y archivos es conveniente tenerlos a mano en todo momento pero a la vez es raro necesitar usarlos de forma habitual, así que mejor que una aplicación estándar como Notas hay otras opciones con mayor seguridad como 1Password. Si además necesitamos compartir esas notas, 1Password ofrece planes para equipos o familias.