Guía de uso para Fotos de iCloud y Google Fotos

Es la hora de hacer eso que llevamos años demorando: poner orden a nuestra colección de fotografías.

Entrando en la playa

“Si no hay foto no ha ocurrido”. Esta frase hecha que se usa en contextos tremendamente diversos, es muy válida para explicar la importancia de las fotografías en el contexto de nuestra vida.

Según pasan los años, los miles y miles de recuerdos acerca de nuestras vivencias se van amontonando en la mente de forma desordenada. Algunas cosas las rememoramos nítidamente como si hubiesen sucedido ayer; otras, con ciertas lagunas; y de otros muchos momentos no nos volveremos a acordar nunca más salvo que alguien nos transporte hacia aquel día mediante una conversación o enseñándonos una imagen. Es ahí donde las fotografías nos recuerdan lo que fuimos, lo que hicimos, con quien estuvimos y cómo era nuestro mundo en ese preciso instante.


En el último lustro he podido comprobar que debido a las cientos o miles de fotos que hacemos anualmente con cámaras, teléfonos y tablets, aquellos momentos que no han quedado capturados en imagen se evaporan de nuestra mente a una velocidad mucho mayor que un recuerdo normal. Alguien nos cuenta que hace tres años estuvimos en una cena divertida, pero lo habíamos olvidado por completo y nos damos cuenta de que ese recuerdo estaba a punto de extinguirse. Es entonces cuando nos preguntamos por qué no recordamos aquella cena especial; somos capaces de rememorar sin problema una actividad cotidiana que hicimos el día antes, pero de la mencionada cena, ni rastro. La respuesta está en las imágenes. De la cena no había fotografías, pero del día anterior sí.

El cajón o disco duro olvidado

Por regla general es complicado que cualquier persona nacida de 1970 en adelante no tenga o aparezca en miles de fotos que resuman su vida. Algunas fotos estarán en negativos o papel en álbumes familiares o de amigos olvidadas en cualquier cajón, mientras que la mayoría de esas imágenes serán archivos digitales que probablemente estén aún más desperdigadas entre discos duros, pinchos USB, redes sociales y nubes de diversa índole.

Esa situación plantea diversos problemas. El primero de ellos es el caos. Nuestras fotos están en tantos lugares y dispositivos que realmente no tenemos control sobre ellas.

El segundo problema es el riesgo a perder las fotos. Teniendo las fotos en un ordenador o disco duro externo estamos expuestos, por ejemplo, a que un fallo de ese disco nos haga perder para siempre esas imágenes. Aún no se ha inventado el disco duro que no se rompa en meses o años. Situaciones más improbables, pero también posibles, que pueden acabar con las imágenes de nuestra vida son casos excepcionales como inundaciones, robos o incendios.

En tercer lugar, tener las fotos en diversos sitios nos impide disfrutar de las fotografías. ¿Quién se levanta del sofá para buscar un álbum que contiene imágenes de 2002? ¿Quién saca el disco duro externo y lo conecta al PC para ver fotografías de 2011 si no es por una necesidad concreta? ¿Quién vuelve a pedir por enésima vez a nuestro amigo que lleva la cámara a todos lados que nos pase las fotos de un cumpleaños de 2006 por Dropbox o email? Uno de cada cien. Sin tener las fotos a mano, no las vemos.

El factor hijo

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Quien sea padre, conoce de sobra este punto. Para quien no lo sea aún, se lo confirmo: los padres hacemos miles y miles de fotos a nuestros hijos. Ya sea para inundar las redes sociales con ellas, para compartirlas con la familia o por el simple hecho de disfrutarlas de forma privada; un niño nacido en la época de los smartphones es fotografiado desde el momento en que asoma la cabeza en el paritorio.

Fotos de su primer día, de su primer biberón, de su primer año o hasta de su primera deposición en el váter. Entre esa marabunta de imágenes, prescindibles muchas de ellas hasta por el propio protagonista cuando sea mayor y haga un vergonzoso repaso a su infancia, destacarán unas cuantas cada año. Aquellas de momentos especiales probablemente por el simple hecho de que ese niño ha convertido esos momentos en mágicos. Debemos preocuparnos, aunque solo sea por respeto a nuestro hijo, de no perder esas imágenes. De que estén disponibles siempre, seguras, listas para compartir, imprimir o visualizar.

Si nos hemos tomado la molestia de capturar ese instante, que al menos merezca la pena en el futuro.

La elección del sistema en el que guardar nuestras fotos

Quien haya llegado leyendo a este punto probablemente se haya dado cuenta de la importancia de las imágenes y esté interesado en mayor o menor medida en poner orden al caos y comenzar el proceso que incluye juntar todas las fotos y almacenarlas en una misma biblioteca.

Una persona de la vieja escuela puede que en este momento vaya a El Corte Inglés, compre varios álbumes vacíos y a continuación acuda rauda a revelar cientos de fotos en papel fotográfico y colocar de una vez todas esas fotos. No creo que esa sea la mejor solución, pero para algunas personas lo será y es una opción válida.

En cambio, otros muchos queremos tener todas nuestras fotos siempre a mano, encima de nosotros. Permanentemente visibles y seguras, a salvo de robos, incendios, virus, roturas de discos externos o desastres informáticos de cualquier tipo.

Con esa filosofía nacieron startups con intentos muy notables como Everpix o PictureLife, mientras que otros actores independientes mas fuertes tipo Dropbox con mayor capacidad optaron por construir opciones como Carousel tras adquirir una de esas startups (Loom). Las personas detrás de esos proyectos se dieron cuenta del ‘problema fotográfico’ en el que nos estábamos metiendo con la llegada de la era digital y crearon herramientas para ayudarnos. Lamentablemente, esas soluciones o bien han desaparecido o bien languidecen en proceso de defunción.

En 2014 Apple anunció su propuesta con características especiales para iOS 8, solo completada meses después cuando por fin la nueva aplicación Fotos fue lanzada para los ordenadores Mac.

Si bien la solución de Apple es muy interesante y seguramente suficiente para millones de usuarios, Google tomó la delantera a mediados de 2015 cuando presentó Google Fotos, un impresionante proyecto que no deja de mejorar mes a mes.

Fotos de Apple contra Google Fotos

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Ambas soluciones son similares aunque con singulares diferencias. Decantarse por una de ellas es una cuestión puramente personal, pero dado que a día de hoy son las opciones más destacadas, mi idea en este artículo es exponer todos los pros y los contras de cada sistema así como explicar el funcionamiento de cada uno de ellos. Me ha tomado meses probando día a día Fotos de Apple y Google Fotos el tomar tomar decenas de notas sobre el funcionamiento de cada sistema para explicarlo aquí.

Aunque Fotos de Apple y Google Fotos no son perfectos, sí son dos soluciones soñadas para los amantes de los recuerdos en forma de imágenes. Ambos productos nos permiten tener siempre a un click de distancia cualquier foto a un coste muy bajo en el caso de Apple o incluso gratuito con Google.

Similitudes entre Fotos de Apple y Google Fotos

Carga automática. Comencemos con lo evidente y que casi todo el mundo sabe. Fotos de Apple y Google Fotos permiten la carga automática de fotografías a sus respectivas nubes desde smartphones, tablets y ordenadores. Si somos usuarios de una de las dos opciones, una vez que hagamos una foto en nuestro teléfono no tendremos que preocuparnos por llegar a casa y descargarlas en el ordenador para que haya una copia de seguridad.

Fotos de Apple y Google Fotos subirán la foto a sus nubes y además gestionarán cada archivo de forma que nunca te quedes sin espacio en tu teléfono. Debemos desterrar para siempre el mantra de no hacer fotos para evitar llenar la memoria del móvil.

Sincronización. Con Google Fotos y Fotos de Apple, los cambios que hagamos en una de nuestras imágenes se replicarán en cualquier dispositivo que tengamos asociado. Si, por ejemplo, recortamos y retocamos el color de una foto concreta en un iPhone, esa imagen aparecerá recortada y retocada en nuestro iPad o Mac sin que tengamos que intervenir de forma alguna. Exactamente lo mismo ocurre con Google Fotos.

Que la sincronización funcione de forma perfecta en nuestros sistemas permite que de una foto no haya varios duplicados que crean ruido innecesario y colapsan nuestras fototecas.

Opción de copia de seguridad local. Si tenemos un ordenador relativamente moderno, una buena opción para mayor seguridad es tener una copia local de nuestra fototeca almacenada en el ordenador de casa permanentemente sincronizada a la nube. Tanto Google como Apple permiten hacerlo, pero de forma diferente.

Álbumes compartidos. Aunque me extenderé sobre este tema más adelante, los álbumes compartidos son una característica de la que disfrutan tanto los usuarios de Google Fotos como los de Fotos de Apple.

Las ventajas de Google Fotos

Multiplataforma. La primera ventaja de Google Fotos es que es un sistema que funciona en Mac, Windows, iPhone, iPad y dispositivos Android. Eso nos da la tranquilidad de que tengamos el sistema que tengamos en el futuro, nuestra fototeca estará siempre igual en cualquier dispositivo. Todas las fotos, álbumes nuestros y de otros que tengamos, seguirán exactamente igual aunque cambiemos de PC a Mac o de Android a iPhone.

Si editamos una foto que esté en Google Fotos desde un navegador, cuando abramos Google Fotos ya sea en Android o iOS, el sistema nos avisará de que ha habido un cambio para que así todo siga igual en todos nuestros dispositivos.

Gratuito de forma ilimitada. Fotos de Apple solo nos permite guardar hasta 5 GB de fotos y vídeos de forma gratuita en su sistema en la nube. A partir de ahí existen opciones de pago realmente económicas, siendo la de 0,99€ al mes por 50 GB seguramente suficiente, por el momento, para la inmensa mayoría de usuarios. Pero no deja de ser una opción de pago, en principio permanente, por lo que la opción gratuita con espacio ilimitado de Google a priori es más interesante.

Además, hay que tener en cuenta que nuestras fototecas seguirán creciendo exponencialmente en tamaño y número de archivos debido a la facilidad que nos dan los smartphones para hacer fotos y vídeos y a la permanente mejora en la calidad de los archivos, lo que incide en el tamaño de los mismos. Una foto de un iPhone 6S sin Live Photo activado ocupa alrededor de 2,9 MB, mientras que esa misma foto hecha con un iPhone 5S ronda los 2,3 MB.

Por tanto, la tendencia de uso de los usuarios y de mejoras en los dispositivos por los fabricantes, hacen prever que nuestras fototecas seguirán creciendo a un ritmo importante y constante en el futuro y es ahí cuando el almacenamiento ilimitado gratuito de Google se presenta como una ventaja incontestable.

Por poner un pero hay que incidir en que el almacenamiento ilimitado gratuito de Google Fotos tiene truco, ya que permite un tamaño máximo de 16 megapixeles por foto y las que lo superan son reducidas para ocupar menos espacio. En el día a día esa reducción no es importante salvo que seamos fotógrafos profesionales ya que las imágenes siguen teniendo calidad suficiente incluso para ser imprimidas en grandes formatos de papel. Google comprime la calidad de fotos y vídeos pero de una forma prácticamente imperceptible para el usuario.

En resumen, Google Fotos permite almacenar todas las fotos y vídeos que queramos sin preocuparnos por nada más y además lo hace de forma ilimitada y gratuita.

Organización inteligente. Google Fotos organiza las fotos de forma automática, sin que sea necesaria la intervención del usuario. El sistema primera sube todas las imágenes y vídeos a sus servidores y es entonces cuando poco a poco Google cataloga todos esos archivos en álbumes, historias, vídeos, lugares o cosas de forma automática. También lo hace según las caras, pero esa característica aún no está activa en Europa debido a las leyes de protección de la privacidad intracomunitarias.

Google Fotos nos irá avisando de las creaciones para que podamos encontrar y disfrutar de nuestros recuerdos de una nueva forma.

Búsqueda sin igual. Google nació como un súper buscador y esa característica está implementada con gran acierto en Google Fotos. Los usuarios podemos hacer búsquedas por palabras como nieve, atardeceres, pizza, montaña, playa, mar, pelotas, niños, bicicletas, correr, flores, bodas, etc.

Resulta asombroso, por poner un ejemplo, querer encontrar esa foto de un concierto concreto y simplemente escribiendo “concierto” en el buscador de Google Fotos ver como se presentan ante nostros todas las fotografías que hay en la fototeca relacionadas con conciertos.

Aunque pueda parecer trivial, esta característica que te permita encontrar fotos de mascotas o comidas con solo poner la palabra, es un paso más en como la informática a veces consigue cosas que parecen arte de magia.

Compartir sin límites. A la hora de compartir fotografías digitales los usuarios hemos probado todo tipo de opciones. Desde los tiempos remotos de los cedés grabados, pasando por pen drives USB, correo electrónico, redes sociales, carpetas compartidas en Dropbox y más. La mayoría de esas opciones se han mostrado incómodas, limitadas y dañinas a la hora de garantizar calidad de imagen y consistencia en las fototecas de los usuarios, pero Google Fotos parece haber dado en el clavo.

Con Google Fotos podemos compartir una, cien o mil fotografías en segundos sin esfuerzo. Simplemente seleccionamos las imágenes, presionamos en el botón de compartir eligiendo si dejamos activado o no la opción de que otros usuarios puedan añadir fotos a ese álbum y Google Fotos nos generará un enlace para pegar en un chat de Whatsapp, Telegram, correo electrónico o redes sociales. Ese enlace único contiene el acceso a ese álbum creado para compartir las fotos, y cuando el destinatario del enlace lo pinche se le abrirá ante él la página de Google Fotos con las imágenes compartidas.

En ese momento el usuario tiene la opción de ver las imágenes cuando quiera simplemente entrando en ese enlace (enlace que permanecerá activo mientras el usuario que compartió las fotos en un primer momento las quiera seguir compartiendo) o de hacer algo más con esas imágenes. Si quiere tenerlas para siempre y ser poseedor de los archivos, puede optar por descargarlas a su ordenador o dispositivo móvil o incluso añadirlas a su fototeca de Google Fotos simplemente pulsando en un botón.

Con esta última acción, el proceso de hacer llegar fotografías en alta calidad a cualquier persona y que esa persona las tenga accesibles y localizadas siempre se ha simplificado hasta la mínima expresión. Tras haberlo probado con familiares y amigos durante semanas estoy seguro de que si lo que se pretende al compartir fotografías con una persona que esa persona las tenga siempre a la mayor calidad posible y con la fecha correcta de cada imagen, no hay sistema más sencillo que el de Google Fotos.

Todo esto, sin haber mencionado aún que la forma de crear álbumes compartidos en Google Fotos permite hacerlo entre usuarios de OS X, Windows, Android o iOS sin ningún tipo de fricción y que en cambio Fotos de Apple solo permite compartir fácilmente álbumes entre usuarios de las plataformas de iOS y OS X.

Si en nuestro grupo de amigos y familiares hay una mezcla de usuarios de iOS y Android y queremos compartir las fotos con más calidad que la solución cutre de enviar fotos a través de un chat de Whatsapp, entonces Google Fotos es la mejor elección.

Posibilidad de seguir almacenando las fotos por carpetas. La gente que ya guardaba fotos digitales en los ordenadores a principios de siglo generalmente utilizaba un sistema basado en carpetas. Por cada año había una carpeta y dentro de cada carpeta/año había doce carpetas con los meses de ese año y dentro de cada carpeta/mes podía haber una barrera más de carpetas por días o directamente ya todas las fotos del mes ahí mismo.

Ese sistema sigue gustando a mucha gente a día de hoy considerándolo una línea roja que no están dispuestos a traspasar a cambio de reorganizar sus imágenes. La ventaja es que con Google Fotos podrán seguir utilizando exactamente igual. Para ello simplemente habrá que seguir almacenando las fotos en el sistema de carpetas como siempre hemos hecho y luego el uploader de Google Fotos se encargará de subirlas a la nube sin tocar esa jerarquía de carpetas.

En cambio en Fotos de Apple ese sistema no vale ya que aunque importemos todas las fotos desde nuestro sistema de carpetas anual y mensual, Fotos de Apple creará una nueva fototeca independiente con los archivos en otro lugar del ordenador y no habrá consistencia alguna entre el sistema de carpetas antiguo y el nuevo.

Las ventajas de las Fotos de Apple

Comentarios y me gusta en álbumes compartidos. Los álbumes compartidos son una novedad reciente en Google Fotos y como tal aún carecen de ciertas funciones necesarias.

En Fotos de Apple podemos crear álbumes compartidos con otros usuarios y cuando subamos fotos a dichos álbumes podremos reaccionar con comentarios o “Me gusta” a cada foto; además, en el momento en que se suba una foto nueva o una foto ya subida reciba un comentario o un “Me gusta”, todos los miembros de ese álbum compartido recibirán una notificación, por lo que ese álbum estará ‘más vivo’ que uno similar en Google Fotos.

A la hora de tomar una decisión sobre qué sistema elegir esta diferencia entre la forma de gestionar los álbumes compartidos puede ser importante, pero al menos debemos saber que en cualquier caso tendremos la opción de poder crear álbumes compartidos con familiares y amigos elijamos la opción que elijamos.

Representantes del equipo detrás de Google Fotos han comentado en público que una solución social para poder comentar y mostrar reacciones a las fotografías en álbumes compartidos está en desarrollo aunque no terminada.

Mayor privacidad. Este es un tema espinoso para cierta gente. En las condiciones de uso de los sistemas fotográficos de Apple y Google, ambas empresas nos piden tantas cosas a cambio de subir nuestras fotos a sus nubes que prácticamente ni se entiende bien lo que pueden llegar a hacer con esas imágenes. No se ha dado el caso aún en que Apple o Google hayan comerciado con las fotografías de los usuarios, pero sus condiciones son tan enrevesadas que nada es descartable.

Otro aspecto de la privacidad que hay que señalar es la forma de compartir imágenes mediante los álbumes compartidos. Con Google Fotos esos álbumes se comparten a través de enlaces, y esos enlaces los puede visitar cualquier persona del mundo que conozca esa url única, sin que nosotros seamos capaces de saber quien ha accedido concretamente a ese álbum salvo que decida unirse a él con su propia cuenta de Google.

Evidentemente para que un extraño acceda a un álbum nuestro tiene que saber la url exacta y eso solo puede hacerlo de dos formas: o bien porque nosotros le facilitemos esa url o bien porque de alguna forma haya tomado posesión de nuestro ordenador o teléfono y pueda acceder a muchas más cosas aparte de una simple url de un álbum compartido.

Mejor gestión de vídeos. Aunque en este post hagamos referencia siempre a alas fotos, las nubes de Apple y Google permiten que también subamos vídeos a sus servidores. Apple permite saber exactamente cuántos vídeos tenemos subidos y localizarlos uno a uno en una sección especial para ello, pero Google Fotos no lo hace y acumula los vídeos en el mismo lugar que las fotos, por lo que es una tarea complicada encontrar vídeos entre un mar de fotos. Este punto es claramente una ventaja para Apple.

Mayor integración en iOS. Aunque Google Fotos es una aplicación que puede sustituir perfectamente a la aplicación nativa de Fotos de Apple ya que nos deja borrar, editar y compartir sin necesidad de abrir Fotos de Apple, ésta última tiene una mayor integración dentro del propio sistema operativo de los de Cupertino.

Por ejemplo, si deseamos utilizar alguna imagen dentro de una aplicación de terceros, como podría ser el caso de cambiar la foto de perfil de Whatsapp, la imagen debe estar en el carrete de Fotos de Apple o no podremos hacer nada. Si solo está en Google Fotos, entonces primero hay que bajarla en el carrete local para después utilizarla en la aplicación correspondiente.

Mi elección

Una vez expuesto el problema, analizadas las opciones y destacados sus puntos fuertes y débiles, llega el momento en el que debemos elegir sobre qué sistema queremos construir nuestra fototeca. La decisión no debe ser tomada a la ligera y requiere cierto análisis, pues cuanto mayor sea el número de fotografías mayores serán los problemas y el tiempo necesarios para pasar de un sistema a otro.

En mi caso concreto tengo que decir que aunque Google Fotos me parece claramente superior por muchos motivos, quise encontrar la fórmula que me permitiese tener la misma fototeca en ambos sistemas sin que me volviese loco en el intento.

Para hacer fotos utilizo un iPhone, una Sony NEX-7 y mi inseparable y pequeña Sony RX-100 III, una cámara compacta que hace unas fotografías increíbles.

Aunque el proceso para lograr que Google Fotos y Fotos de Apple funcionen a la vez ha sido laborioso, lo he conseguido, y unos párrafos más adelante explicaré cómo hago para tener Google Fotos y Apple Fotos funcionando a la vez.

Primeros pasos para la construcción de nuestra fototeca

Independientemente del sistema elegido, antes de iniciar el proceso de subida de las fotos a la nube, hay que realizar varios pasos.

  1. Localización de todos nuestros archivos. Esto es primordial. Probablemente las fotos digitales de nuestra vida estén en un disco duro externo, en un disco duro de uno o varios ordenadores, en nuestro teléfono y tablet, en DVDs grabados, en redes sociales como Facebook, Instagram, Flickr, en servicios como Dropbox o PictureLife o en todos a la vez. Es fundamental el proceso de recopilar todas esas imágenes en un mismo sitio ya sea en el carrete de tu teléfono o una carpeta de tu ordenador. Colócalas todas juntas y ya habrás dado un gran primer paso, aunque no tengas prisa por hacerlo porque esto podría llevarte horas o incluso días.
  2. Depuración. El proceso de localización de archivos probablemente te haya dejado con una fototeca de miles de imágenes que pueda ser rebajada notablemente. Examina todas las fotos y borra duplicados dejando las copias de mejor calidad; elimina capturas de pantalla innecesarias, archivos de mala calidad que no aporten nada o imágenes descargadas de Internet que no deban formar parte de tu colección. Efectivamente, el negro del rabo gordo que inunda los teléfonos de media España en estos momentos no merece estar en nuestra fototeca.
  3. Arregla fechas. Sinceramente creo que esto es básico. Si vamos a tener una fototeca ordenada, de nada sirve que una foto nuestra de 2003 que nos acaba de mandar nuestro primo por Whatsapp tenga fecha de 2015. Trata de arreglar las fechas de todas esas fotos si están muy desfasadas en el tiempo. Un programa como A Better Finder te permite hacerlo en OS X. Ojo, si no tienes ordenador este punto se complica mucho y puede que por el momento debas prescindir de cumplirlo.
  4. Deshazte de los raw. Si eres un usuario avanzado de fotografía probablemente hayas hecho fotos en raw y sigas teniendo muchos archivos en ese formato. La mejor opción es pasar esas imágenes a formato jpg y los RAW borrarlos o, si se quieren conservar, almacenar en un lugar diferente a nuestra fototeca.
  5. Haz una copia de seguridad. Si hemos hecho los tres puntos anteriores o al menos los dos primeros, este es el momento perfecto para que hagamos una copia de seguridad en un disco externo de esa carpeta aglutinadora de imágenes o bien del teléfono en la nube o en un ordenador. Es la mejor forma de que en caso de volver a tener que empezar de nuevo el proceso no tengas que volver a realizar todos los pasos.
  6. Sube a la nube. Una vez completados los cuatro pasos anteriores, deberíamos tener una colección de fotografías saneada y lista para subir a la nube del sistema elegido bien desde nuestro teléfono o bien desde nuestro ordenador.

El proceso de subida y gestión en iCloud

Si hemos elegido la opción de iCloud, podemos subir las fotos desde un ordenador o desde un dispositivo iOS como un iPhone o un iPad.

Subida desde un ordenador. La mejor opción en este caso es asegurarnos de que tenemos instalado Fotos de Apple, abrir el programa, dejar que se cree la fototeca (o incluso que importe una fototeca anterior de iPhoto, un programa descontinuado) y cuando esté lista, si no queremos antes de nada borrar imágenes que no nos interesen de la fototeca antigua de iPhoto, importar las fotos que hemos estado recopilando previamente. Es entonces cuando comenzará el proceso de subida a la nube si tenemos activado iCloud Photo Library en las preferencias de la aplicación Fotos, un proceso que puede durar incluso semanas dependiendo de dos factores como son el tamaño de nuestra fototeca y la velocidad de nuestra conexión a Internet. Toca tener paciencia.

Subida desde un iPhone/iPad. Esta opción es más o menos igual que la anterior. Debemos asegurarnos de que nuestro dispositivo tiene instalada la última versión del sistema operativo —la 9.2 en el momento de la redacción de este post— y después activar la opción de iCloud Photo Library para que las fotos suban a la nube de Apple. La forma de hacerlo es: Ajustes iOS > iCloud > Fotos > Activar “Fototeca de iCloud”.

Para no agotar nuestra tarifa de datos móviles, el proceso de subida desde un iPhone debemos hacerlo desde un lugar en el que tengamos conexión WiFi de la mayor calidad posible.

La copia local. Una vez que todas nuestras fotos estén subidas a la nube de Apple, llamada técnicamente iCloud Photo Library, lo primero que debemos hacer es decidir si queremos que haya una copia local de la fototeca en alguno de nuestros dispositivos. Si tienes un ordenador con gran capacidad de almacenamiento en su disco duro, entra en la aplicación Fotos, ve a las preferencias y selecciona “Descargar originales en este Mac”.

Si no tenemos ordenador pero sí poseemos un iPhone o iPad con una gran capacidad como 64GB o 128GB y deseamos tener una copia local de todas las imágenes, debemos ir a Ajustes iOS > iCloud > Fotos > Activar “Fototeca de iCloud” y seleccionar “Descargar y conservar originales”. Debemos tener presente que con esta opción el terminal descargará toda la fototeca existente en la nube salvo que la fototeca ocupe más espacio del que tiene disponible el teléfono y que si ese es el caso llegue un momento en que el teléfono esté saturado y no funcione correctamente.

Lo idóneo es tener la copia local en un ordenador y el teléfono con la opción “Optimizar almacenamiento”, algo que hará que si se da el caso de que el iPhone tenga poco espacio libre, las fotos y vídeos a máxima resolución se sustituirán automáticamente por versiones optimizadas con un menor espacio ocupado como resultado. La versiones originales a máxima resolución seguirán disponibles en iCloud cuando las necesitemos.

La gestión en iCloud. Con la fototeca completa en iCloud, ya solo queda disfrutar de nuestras fotos. En la pestaña izquierda de la aplicación Fotos en iPhone y iPad, las fotos estarán ordenadas por día, mes y año para poder consultarlas cuando queramos. Hay que señalar que la fecha de las fotos no se puede editar en Fotos para iOS; sí se puede hacer en Fotos para OS X en el caso de que estamos pensando en cambiar la fecha de nuestros archivos por la original del momento en que se tomó la fotografía para que así la línea temporal sea más coherente.

En este punto también podremos crear álbumes compartidos con otros usuarios de iOS y OS X y visualizar todas nuestras fotografías en todo momento desde un ordenador, un iPad, un iPod touch o un iPhone.

Borrar imágenes. La decisión de Apple de seguir ofreciendo la versión de 16GB como la opción más barata de sus teléfonos y tablets ha hecho que un ejército de usuarios piensen más en borrar imágenes “para que no llenar la memoria del teléfono” que de disfrutar de las mismas. Con iCloud Photo Library activado tal y como hemos visto en los párrafos anteriores esto ya no es necesario ya que es el propio sistema el que se ocupa de ir haciendo espacio y borrando archivos locales que tienen copia local en el terminal.

La forma de activar esta opción de ‘carrete infinito’ que hace que nuestro iPhone jamás se quede sin espacio en la memoria por las fotos es así:

  • Fotos de Apple: Ajustes iOS > iCloud > Fotos > Activar “Fototeca de iCloud” y seguidamente activar “Optimizar almacenamiento”.

Debemos borrar solo lo que no queramos, no por miedo a llenar la capacidad de almacenamiento del teléfono, ya que además, al tener una fototeca sincronizada en múltiples dispositivos, al borrar de un dispositivo se borran de todos. Afortunadamente en iCloud tenemos hasta 40 días para recuperar archivos borrados ya que permanecen todo ese tiempo en la carpeta “Papelera” antes de ser borrados de forma definitiva.

La edición de imágenes. Apple nos ofrece un sencillo editor con el que recortar, mejorar, cambiar el color o aplicar fotos a nuestros filtros. Esos cambios son reversibles siempre, por lo que podemos hacer cualquier tipo de edición a nuestras fotos sin miedo a perder el original. En cualquier momento haya pasado el tiempo que haya pasado tenemos la opción de volver al archivo inicial.

Compartir imágenes. La forma de compartir fotografías de en Fotos de Apple digamos que es una mezcla entre la viejas costumbres y la era en la nube. Desde Fotos podemos enviar fotos por correo, aplicaciones de mensajería o redes sociales, pero a la hora de compartir muchas imágenes a calidad total estamos limitados a enviar fotos de cinco en cinco por correo o a la creación de álbumes compartidos a través de iCloud, álbumes que funcionan muy bien sin apenas fallos pero que nos limitan a usuarios que sean exclusivamente de las plataformas de Apple.

El espacio. Si tenemos la opción gratuita (5 GB), la de 0,99€ al mes (50 GB) o la de 2,99€ (200 GB), debemos tener en cuenta que en iCloud Photo Library se almacenarán fotos y vídeos como máximo hasta llegar al límite de la opción contratada; todo lo que pase de ahí no se subirá a la nube de iCloud y por tanto no tendrá copia de seguridad online. Es evidente, pero también hay que dejarlo reseñado, que si nuestra fototeca ocupa más espacio del contratado, las nuevas fotos que tomemos en un iPhone no aparecerán en la aplicación Fotos de OS X y viceversa.

Reseteo de la fototeca en iCloud Photo Library. Si queremos proceder con el borrado completo de nuestra fototeca por querer empezar de nuevo por los motivos que sean, hay forma de hacerlo.

  1. Lo primero que habría que hacer es asegurarnos de tener una copia local de todas esas imágenes y desactivar iCloud Photo Library en el dispositivo u ordenador que contenga todas las imágenes.
  2. Accedemos a la web de iCloud en www.icloud.com/#photos y borramos desde ahí todas las fotos seleccionándolas de golpe y después pulsando en eliminar.
  3. Tras ello, es necesario ir a los elementos eliminados en iCloud y vaciar completamente la papelera. Cuidado, antes de realizar ese paso será la última oportunidad de recuperar los archivos que tengamos en iCloud y que no hayamos descargado a una copia local.
  4. En este momento debemos activar de nuevo iCloud Photo Library en el dispositivo que contengan la fototeca con nuestras imágenes (Mac o iPhone/iPad) para que el proceso de subida a la nube de iCloud se inicie de nuevo.

El proceso de subida y gestión en Google Photos

La elección de la calidad. Mucho cuidado con saltarnos este paso. Al contrario que con Fotos de Apple, Google nos da dos opciones a la hora de subir nuestras fotografías a la nube:

  • Alta calidad: las imágenes se suben a una gran calidad visual aunque con un factor de compresión para que ocupen menos espacio. Esta opción es la única forma de conseguir almacenamiento ilimitado gratuito.
  • Original: las imágenes se suben a una resolución completa y el espacio que ocupen se va restando de la capacidad que tengamos contratada. Google ofrece 15 GB de forma gratuita, pero a partir de ahí hay que pagar. 1,99€ al mes por 100 GB, 9,99€ al mes por 1 TB o 99,99€ al mes por 10 TB. Puedes cambiar de plan en cualquier momento desde la página correspondiente en Google Drive.

Hay que tener en cuenta que si elegimos la opción “Alta calidad”, no podremos cambiar de plan y que automáticamente nuestras imágenes pasen de gran calidad a calidad original, pero sí podemos hacerlo al revés. Se puede optar en principio por la opción “Original” y si en un momento dado queremos dejar de pagar, automáticamente Google Fotos reducirá el tamaño de nuestras imágenes y pasaremos a tener almacenamiento gratuito ilimitado.

Mi recomendación en este caso para la gran mayoría de usuarios es elegir la opción gratuita e ilimitada. Actualmente yo tengo la opción de pago ya que tengo espacio contratado en Drive debido a mi actividad profesional, pero en mi experiencia he podido comprobar que aún en este caso Google Fotos reduce ligeramente el tamaño del archivo y no es exactamente el mismo que el original. El patrón de esta reducción se encuentra aproximadamente en un 5% menos de espacio por imagen.

Subida desde un ordenador. Este proceso es similar al que se realiza en iCloud aunque quizá aún más sencillo. Si hemos aglutinado todas nuestras imágenes en una sola carpeta —ordenada interiormente o no—, simplemente entramos en photos.google.com y arrastramos ahí la carpeta con las fotos desde nuestro ordenador. Así de sencillo. El proceso también llevará su tiempo variando según la calidad de la conexión y el número de fotos y vídeos. Evidentemente no es lo mismo un ADSL rural que una conexión de fibra óptica en una ciudad. Es lógico que pueda tardar varios días o incluso semanas en procesar la subida completamente.

Subida desde un iPhone/iPad/Android. Al igual que con iCloud, cuando instalamos Google Fotos el sistema detecta todas las fotos que tengamos en nuestro dispositivo y nos da la opción de subirlas a la nube para realizar la copia de seguridad. También tomará su tiempo de esta forma.

Hay que puntualizar que en el caso de que hayamos elegido subir las fotos desde un iPhone o iPad y que previamente nuestras fotos estuvieran en iCloud con la opción activada de “Optimizar almacenamiento” en iCloud Photo Library, el tiempo necesario para que las fotos se suban aumentará notablemente ya que Google Fotos en primer lugar dará la orden de que se vayan descargando al dispositivo las fotos originales de iCloud Photo Library para posteriormente subirlas a la nube de Google.

También es necesario recordar aquí que cuando iniciemos el proceso de subida, Google Fotos nos permite elegir si queremos hacerlo en WiFi o WiFi y datos móviles. Es mejor desactivar la opción de los datos móviles en la subida inicial si no queremos quedarnos sin cuota de datos a los pocos días de nuestro ciclo de datos mensual.

La copia local. Con Google Fotos la opción de copia local solo es posible realizarla a través de Drive. Accedemos a las preferencias Fotos de Drive en drive.google.com/drive/photos y activamos la opción “Añadir carpeta a Mi unidad”. Haciéndolo, todas las fotos que subamos a Google Fotos también se verán en Drive y si tenemos Drive instalado en nuestro ordenador descargará todas esas fotos a nuestro disco duro. Ojo con el espacio en el disco duro que tengamos, ya que si nuestra biblioteca de fotos es muy extensa y el disco duro pequeño podemos provocar que el disco duro de nuestro ordenador se llene.

No está de mas señalar que si aparte de un ordenador principal tenemos un portátil secundario con Drive instalando sincronizando nuestros archivos, puede que sea interesante entrar en las opciones de Drive de ese ordenador secundario y desactivar la descarga de los archivos incluidos en la fototeca de Google Fotos ubicada en Drive.

La gestión en la nube. La gestión de las fotografías y vídeos en Google Fotos es muy sencilla. Al igual que en Fotos de Apple, podemos ver las fotos ordenadas por fecha además de por distintas colecciones como álbumes, vídeos o historias. El asistente de Google Fotos nos avisará cuando, de forma automática, cree recuerdos en forma de vídeos o historias, creaciones que podremos optar por conservar o eliminar.

En cuanto a la edición de imágenes, Google Fotos incluye un editor básico para aplicar filtros, recortes o modificaciones sustanciales de color, muy similar a las opciones de Apple. Al igual que hace la compañía de Cupertino, Google Fotos también permite volver al archivo original pese a que hayamos realizando cientos de modificaciones a nuestra foto.

Nota importante sobre la edición de fotos de Google Fotos en iOS. Si hemos elegido que nuestra fototeca esté en Google Fotos pero nuestro teléfono es un iPhone, hay un factor vital a tener en cuenta: cualquier edición o eliminación de foto que hagamos debemos tratar de hacerlo siempre desde la aplicación de Google Fotos en el iPhone o de lo contrario acabaremos con una fototeca descuidada.

El motivo de actuar así es sencillo. Si borramos o editamos una foto desde el Carrete de la aplicación nativa de Fotos para iOS, esa eliminación o edición no se reflejará en Google Fotos, por lo que habremos hecho una modificación en un imagen que en nuestra fototeca definitiva no aparece; en cambio, si la eliminación o edición de imágenes las hacemos desde Google Fotos, ese cambio o eliminación quedará reflejado en nuestra fototeca además de también ser modificado o borrado en el carrete original de iOS, algo que nos puede venir bien si en futuro quisiésemos pasar de Google Fotos a Fotos de Apple.

Por último, la edición de la fecha de las fotos no se puede realizar en las aplicaciones móviles pero sí en la web en photos.google.com para así asignar la fecha correcta a cada imagen.

Borrar imágenes. Teniendo en cuenta que Google Fotos ofrece almacenamiento ilimitado de forma gratuita, borrar fotos no es algo que deba preocuparnos, pero si hacemos seis fotos cada vez que queremos hacer una concreta para asegurarnos que la foto sale bien, probablemente queramos borrar muchas de esas fotos duplicadas. Cuando lo hagamos, seleccionando todas las fotos que deseemos eliminar y a continuación pulsando el icono de la papelera, la sincronización de Google Fotos hará que esas imágenes desaparezcan de nuestra fototeca en todos los dispositivos asociados con esa cuenta. Al igual que en Fotos de Apple, tendremos semanas para poder recuperar fotos enviadas a la papelera por error.

Forma de compartir. Google Fotos brilla en la forma en que permite compartir sus imágenes. Tal y como he destacado a la hora de enumerar las ventajas de este servicio, la forma de crear álbumes compartidos es muy sencilla y permite distribuir cientos de imágenes en segundos.

El espacio. Con la opción “Alta calidad” ya hemos visto que el espacio es ilimitado y gratuito con el único asterisco en que las fotos no podrán ser superiores a los 16 megapixeles y que los vídeos tendrán una resolución máxima de 1080p. Absolutamente todas las fotos y vídeos que se suban a la nube de Google Fotos pasarán por un proceso de compresión para reducir su tamaño.

Si tenemos contratada la opción “Original”, entonces nuestros archivos apenas serán reducidos pero deberemos vigilar lo que subimos para no pasarnos de los 100 GB (0,99€ al mes) o 1 TB (9,99€ al mes), las dos opciones más contratadas en Google Fotos y Drive.

Google Fotos como ‘ahorrador’ de espacio en iCloud. Si tenemos un iPhone y nos hemos decantado por Google Fotos, tal vez queramos optimizar el espacio que tenemos ocupado en iCloud para que los 5 GB que regala Apple basten para realizar la copia de seguridad de nuestro teléfono en la nube.

Para ello, cuando estemos totalmente seguros de que todas nuestras fotos están con su copia de seguridad correspondiente, podemos desactivar la fototeca de iCloud Photo Library y así optimizar el espacio disponible en la nube de Apple y utilizarlo para otros menesteres diferentes al almacenamiento de imágenes.

La forma de hacerlo es: Ajustes iOS > iCloud > Fotos > Desactivar “Fototeca de iCloud”.

Reseteo de la fototeca en Google Fotos. Puede que en un momento dado por motivos varios tengamos que empezar de nuevo con el proceso de subida y queramos borrar todo lo que hay en la nube. Actualmente Google Fotos no da una opción simple de borrar todas nuestras fotos con un botón, así que hay que seguir una serie de pasos estando seguros de que tenemos a buen recaudo nuestros archivos en una copia local:

  1. Desactivamos la opción de que las fotos de Google Fotos estén integradas en Drive. Esto se hace desde las opciones de Drive en drive.google.com.
  2. Borramos las aplicaciones de Google Fotos en nuestros dispositivos Android o iOS.
  3. Entramos en photos.google.com/ y borramos todas las fotos seleccionándolas en grupos no mayores de 1.000 cada vez. Esto hará que todas las fotos en la nube se borren, pero dado que hemos desinstalado Google Fotos en nuestros dispositivos en el paso anterior, las fotos no se borren de los dispositivos.
  4. Vaciamos la papelera en photos.google.com/ y esperamos unos minutos. En este momento no debería haber ninguna foto nuestra en Google Fotos ni en Drive, pero sí en nuestro ordenador o dispositivo móvil.
  5. Iniciamos el proceso de subida de nuevo.

Combinar Google Fotos y Fotos de Apple

Es posible. Complicado, pero posible. En mi caso personal me costaba muchísimo decantarme por una sola opción a la hora de gestionar mi biblioteca de imágenes por varios motivos:

  • No me fío plenamente de Google. Anteriormente la compañía de Mountain View ha eliminado de un plumazo productos como Google Reader, y aunque parece improbable a más no poder que en el futuro decidan terminar con el desarrollo de Google Fotos, no quiero confiarles a ellos de forma única y exclusiva mi fototeca.
  • iCloud no es todo lo fiable que debería y no quiero que mis fotos estén solo ahí. Por el momento no me ha borrado fotos aleatoriamente —al menos que yo me haya dado cuenta—, pero iCloud a veces es un sistema que parece que ni sus propios creadores comprenden su funcionamiento. Por ejemplo, tras actualizar a iOS 9.2 y tras 12 horas usando el sistema en esa versión, la biblioteca de 23.000 fotos que tenía en Fotos de mi iPhone se quedó en 800 fotos y el sistema comenzó a descargar y procesar las 23.000 fotos de nuevo, algo que le llevó casi 24 horas. Al menos todas las fotos volvieron a aparecer, aunque algunas las duplicó cambiándolas de fecha.
  • Apple prioriza al máximo un entorno cerrado. A pesar de que por sí misma esa frase no me parece un error a la hora de desarrollar productos que favorezcan la experiencia de uso entre los usuarios, las fotografías son algo muy universal como para estar limitados a hacer cosas realmente interesantes con ellas limitados a usuarios de Apple.
  • Quiero compartir mis fotos. Comencé a hacer fotos más o menos a los 14 años con cámaras de carrete y desde entonces siempre he sido el típico amigo que hace fotos en cualquier momento. Esa forma de actuar me ha dejado con una fototeca que ronda las 24.000 imágenes con fotos desde la década de los 80 hasta 2015, algo que quiero compartir con la máxima gente posible a través de álbumes seleccionados ya sean usuarios de iOS, Android Windows, etc. Google Fotos es la mejor opción para ello.
  • Quiero encontrar y revivir mis fotos. Encontrar fotografías concretas es más sencillo en Google Fotos. Como leí una vez, “Google Fotos es el Gmail para tus imágenes”. En Google Fotos puedes buscar fotos poniendo términos como ‘perro’, ‘comida’, ‘nieve’, ‘playa’, ‘selfis’, etc. Las posibilidades son infinitas. Es por ello que Google Fotos nos permitirá encontrar fotos de nuestra librería de una forma mucho más sencilla que desde Fotos de Apple además de que el asistente nos recuerda diariamente qué fotos tenemos de tal día como hoy hace años.

Una vez que fui consciente que no podía decantarme por un sistema, comencé el proceso de investigar la forma de tener una fototeca perfecta, sincronizada exactamente igual sin requerir mi intervención en las nubes de Apple y Google. Me costó encontrar la mejor fórmula, pero lo conseguí y a continuación van unos cuantos apuntes sobre ello.

Primer paso: subir las fotos a Google Fotos desde la fototeca de iCloud. No hay otra forma de hacer esto si lo que queremos es que las dos fototecas sean exactamente iguales. Cuando hayamos conseguido que nuestra fototeca esté perfecta y subido a iCloud, debemos iniciar el proceso de subir las imágenes desde allí a Google Fotos. Hay dos formas de hacerlo:

  1. Desde un ordenador mediante el uploader de Google Fotos. Lo que haremos en este caso es instalar dicho uploader y configurarlo para que busque las imágenes en la fototeca de la aplicación Fotos en nuestro Mac. De esta forma el uploader subirá a Google Fotos todas las fotos que haya en la biblioteca de Fotos y lo hará de forma permanente en cuanto una nueva foto aparezca en Fotos de forma automática gracias a iCloud.
  2. Desde un iPhone si no tenemos ordenador o lo tenemos pero no es Mac mediante la propia aplicación de Google Fotos. Aunque el proceso es diferente lo que se consigue es lo mismo que en la primera opción. Google Fotos forzará a que iCloud descargue al terminal la fotografía original y posteriomente la subirá a Google Fotos. Esto, aunque mucha gente tiene dudas de que sea así, es tal y como lo explico y está confirmado públicamente por un importante miembro del equipo de Google Fotos.

La sincronización de ambas fototecas. Tener las dos fototecas iguales en un momento dado es un proceso relativamente sencillo, pero la situación se complica ligeramente cuando queremos que esa exactitud en ambas bibliotecas sea permanente. Volvemos a tener dos caminos principales para conseguirlo.

  1. A través del uploader del Mac. El uploader de Google Fotos del Mac debe estar siempre activado con la fototeca de Fotos como carpeta desde la que encontrar imágenes. La sincronización de la aplicación de Google Fotos de iOS nunca debe estar activada. De esta forma las nuevas fotos de iOS no se subirán a Google Fotos hasta que esas fotos no se descargan en el Mac y es entonces cuando se subirán a Google Fotos.
  2. A través de la aplicación de Google Fotos para iOS. Nos olvidamos del uploader para ordenador y activamos la sincronización de Google Fotos en la aplicación de iOS además de tener activado iCloud Photo Library en iOS. De esta forma las nuevas fotos que hagamos en el iPhone se subirán automáticamente a Google Fotos y si lo que hacemos es importar nuevas fotos a través de Fotos de OS X, en cuanto esa fotos aparezcan en iOS gracias a iCloud Photo Library, Google Fotos también las reconocerá y las subirá a la nube.

El mantenimiento de las fototecas. Para que las fototecas en Google Photos y Fotos de Apple sean exactamente igual debemos grabarnos a fuego dos cosas. Una, que las imágenes siempre debemos añadirlas desde aplicaciones de Apple; y dos, que cualquier edición o eliminación de fotos debemos hacerla desde aplicaciones de Google. Si estas dos cosas las tenemos claras y actuamos siempre así, no tendremos problema para que las fototecas sean iguales en ambas plataformas.

Añadiendo las imágenes a nuestra fototeca de iCloud primero, éstas se subirán a Google Fotos automáticamente ya lo hagamos desde Windows o Mac gracias al uploader de Google Fotos o desde iOS gracias a la importación automática de la aplicación.

El querer utilizar los sistemas de Apple y Google a la vez con consistencia y logrando que nuestra biblioteca de Fotos sea exactamente la misma en ambos sistemas, obliga a que utilicemos Google Fotos como el lugar donde llevar a cabo cualquier tipo de edición o eliminación de fotos.

Es decir, si queremos borrar una foto de forma definitiva, haciéndolo desde Fotos en iOS u OS X, esa foto no se borrará nunca de la librería de Google Fotos salvo que lo hagamos de forma manual; sin embargo, si lo hacemos al revés y borramos la foto desde Google Fotos ya sea en iOS o la versión web, esa foto desaparecerá de forma inmediata de la biblioteca de Fotos de iCloud con nuestra necesaria aprobación con un cuadro de diálogo que nos mostrará iOS.

Si lo que queremos es editar y lo hacemos desde Fotos, a Google Fotos se va a subir la edición como si fuera otra foto, por lo que tendremos en Google Fotos dos fotos de una misma imagen. Esto es un contratiempo si en OS X o iOS queremos hacer uso de las extensiones que nos permiten editar fotos con otras aplicaciones sin salir de la aplicación original.

Pongamos un ejemplo. Hacemos una foto con un iPhone y esa foto se sube inmediatamente a Google Fotos. Al día siguiente editamos esa foto desde el Carrete de iOS (aplicación Fotos nativa de iOS). Lo que ocurrirá es que esa edición la podremos ver en el Carrete de iOS y todos los dispositivos que tengamos asociados con iCloud Photo Library, pero en Google Fotos lo que ocurrirá es que esa imagen se duplicará y tendremos dos fotos en lugar de una: la original y la que hemos editado en el Carrete.

En resumen, si queremos editar una foto y que esa edición salga reflejada en nuestra biblioteca de Google sin que se duplique la imagen, es imprescindible que la edición la hagamos en Google Fotos para iOS o Google Fotos en la web.

La edición de las Live Photos. Teniendo un iPhone 6S lo ideal es hacer la mayoría de fotos en el formato Live Photo. Sin embargo, en algunas ocasiones preferiremos transformar esas Live Photos en fotos normales con el objetivo de reducir el tamaño del archivo. Para hacerlo existen aplicaciones en la App Store como Alive que permiten eliminar la parte de vídeo de las Live Photos y dejar simplemente la foto sencilla.

No existe problema en eliminar las Live Photos desde aplicaciones así ya que se seguirá manteniendo la consistencia entre ambas fototecas de Fotos de Apple y Google Fotos.

El poseedor de un iPhone y un iPad. Si tenemos un iPhone y un iPad, lo más probable es que queramos que nuestra biblioteca de fotos la podamos ver en ambos dispositivos. Para poder conseguirlo la mejor opción que he visto es desactivar iCloud Photo Library en el iPad, borrar todas las imágenes del carrete y seguidamente instalar Google Fotos en el iPad. Haciéndolo así todas las fotos de nuestra fototeca aparecerán en Google Fotos en el iPad.

El único pero de esta forma de actuar es que si hacemos una foto con el iPad y queremos que se suba a la fototeca de Google Fotos deberemos activar en las preferencias de la aplicación de Google la opción de copia de seguridad para que suba a la nube las fotos que hagas desde el iPad. Activar esta opción no es algo malo, pero sí impacta en el consumo de la batería y según el modelo de iPad que tengamos puede ralentizar de forma poco perceptible la experiencia de uso de Google Fotos.

El proceso de escaneo de fotos y la edición de las fechas correctas

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He dejado este apartado para la parte final ya que es algo opcional y que además no se puede realizar en una tarde. El escaneo de fotos antiguas lo podemos abordar desde tres perspectivas:

  • Olvidarnos de ello. Las fotos escaneadas se quedan como están, en álbumes de papel que veremos de pascuas a ramos.
  • Escaneo ocasional. De vez en cuando nos encontramos con una foto simpática de nuestro pasado y decidimos añadirla a nuestra colección, probablemente haciendo una foto de la foto o, mejor aún, escaneándola correctamente con un escáner.
  • Escaneo permanente. Optamos por escanear la mayoría de fotos en papel que tengamos a nuestro alcance. Comenzamos por las de casa y seguimos con la de familia y amigos. Como he comentado anteriormente, decidir actuar así supone meternos en un proyecto a largo plazo que puede tomarnos meses o años porque examinar miles de fotos en papel, escanearlas y tratar de asignarles sus fechas correctas es una labor que requiere tiempo y esfuerzo.

Personalmente hace meses decidí que escanearía fotos desde los 70 con la idea de tener una fototeca lo más completa posible cuando vi este vídeo y me di cuenta de lo sencillo que podía ser rescatar miles de recuerdos pasados que están muriendo en cajas de cartón olvidadas:

Me lo tomé como un proyecto personal que me llevaría años en llevar a cabo, así que me compré el escáner Canon Lide 220 que tiene una gran relación entre calidad y precio y desde entonces suelo tratar de escanear fotos todos los meses en casa. Cuando visito a familiares les pido prestadas fotos temporalmente para digitalizarlas o incluso organizo quedadas con amigos para juntarnos con nuestros viejos álbumes y recuperar del olvido vivencias que nos marcaron.

No escaneo todas las fotos antiguas que pasen por mis manos ya que me parece absurdo. Igual que ahora borramos fotos que hacemos porque no nos gustan o están movidas, antes también hacíamos fotos malas que no aportan nada. Escaneo solo lo más destacado, trato de ir haciéndolo por años y grupos sociales —familia, amigos, colegio— y luego lo voy compartiendo con el resto de protagonistas de esas imágenes.

Algo que me parece fundamental es que al realizar el escaneo modifiquemos ese archivo para asignarle una fecha correcta de creación. De nada sirve tener una fototeca digital espléndida organizada por meses y años cuando de repente aparecen en la fecha del 14 de noviembre de 2014 fotos nuestras en la playa comiendo un Frigopié con 7 años.

Por tanto, la mejor opción nada más escanear una foto es abrir el archivo escaneado en una aplicación como Photo Mechanic ($150) o A Better Finder ($15, mucho más limitada) para editarla y reflejar la fecha real en la que se tomó esa foto; una vez que lo hayamos hecho, podemos importarla a iCloud Photo Library mediante la aplicación de Fotos para OS X o a Google Fotos a través de la web o el uploader en caso de tenerlo instalado.

Lo de asignar las fechas correctas a las imágenes escaneadas es algo que hay que tener en cuenta y realizarlo preferiblemente antes de realizar la subida. Tanto en Google Fotos como en Fotos de Apple necesitamos estar ante un ordenador para poder modificar la fecha de una fotografía ya que desde Android o iOS no es posible.

Si además tenemos Google Fotos y Fotos de Apple activados a la vez y subimos la foto primero a Fotos de iCloud y una vez allí editamos la fecha para dejarla con la fecha correcta, en Google Fotos la foto aparecerá con la fecha que figuraba en el momento en que se añadió a iCloud Photo Library y tendremos que volver a editar la fecha en Google Fotos. Es decir, la misma operación dos veces.

Conclusiones

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Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de realizar fotos y vídeos prácticamente cuando queramos, de momentos importantes y triviales, de gente muy cercana y de cosas inertes, de vivencias en el trabajo y en el ocio. Simplemente asegurémonos de hacer que ese acto de sacar el teléfono o la cámara para inmortalizar un momento valga la pena y que la imagen capturada esté disponible siempre. Tenemos las mejores herramientas posibles para ello al alcance de nuestra mano. Nunca había sido tan fácil y barato.

Nota del autor

El proceso de consolidación de una fototeca con miles de imágenes para posteriormente subirlas a la nube es un proceso que si bien no es excesivamente difícil, sí puede plantearnos problemas debido a factores como la duplicidad de archivos, mala conexión, errores por nuestra parte y más. Evidentemente no me puedo responsabilizar de que alguien pueda perder imágenes valiosas al realizar este proceso si por cualquier caso da pasos equivocados, pero lo que sí quiero recalcar es que es importante dar cada paso sabiendo lo que se hace y leer punto por punto los detalles del proceso.

En caso de duda lo mejor es preguntar o investigar en foros de soporte de Apple o Google, o en las propias páginas de información de Apple sobre iCloud Photo Library y de Google sobre Google Fotos. También podéis buscarme por Twitter y trataré de ayudar en lo posible. Si queréis ver alguna de las fotos que hago, seguidme en Instagram.

Una petición final

Si crees que este post te ha sido de utilidad y valoras el tiempo y trabajo que hay detrás de él, lo único que pido a cambio es que lo compartas entre tus familiares, amigos, compañeros de trabajo y seguidores en redes sociales. Cuanta más gente haya gestionando mejor sus fotos, más posibilidades hay de que este proceso de construir una fototeca con los recuerdos de nuestra vida sea más sencillo en el futuro.

Autor: Elio

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