Top manta

Preguntan a Sabina:

-Estos días afirmaba que los verdaderos tiburones de la industria discográfica no están en el ‘top manta’ sino en las grandes compañías. ¿Lo comparte?

-En primer lugar, la gira que ahora comienzo se llama ‘Carretera y top manta’, lo que ya puede ser indicativo. En segundo lugar, jamás me he prestado a suscribir con mi firma ningún manifiesto contra el ‘top manta’. Y, desde luego, creo que los grandes piratas de la industria discográfica están en las multinacionales. Sé que perdemos dinero con el ‘top-manta’, pero quienes más pierden son los que más ganan. Así que vaya lo uno por lo otro.

Vía Nacho Escolar.

11 de septiembre

Hace unos días, un buen amigo se atrevía a decirme a la cara que el mundo no había cambiado tras los atentados de Nueva York y Washington. Sinceramente pienso y estoy convencido de que su pensamiento es erróneo.

Todos hemos sufrido las consecuencias de un ataque inimaginable hasta ese momento. Consecuencias triviales por un lado y no tanto por otro: subida de precios en gran cantidad de productos necesarios para la vida de hoy en día, aumento de la inseguridad y de la seguridad (que contradicción), discriminación a muchos seguidores de Alá que no lo merecen, islamistas que han perdido el juicio y sólo desean más muerte tras la caída de las torres…

Irán desafía a la comunidad internacional con su programa nuclear y su presidente insulta sistemáticamente a los E.E.U.U. con no se qué propósito. ¿Una confrontación?

Por si todo esto fuera poco, las protestas por las caricaturas de Mahoma van en aumento y no me extrañaría que en diez días esta situación se multiplique exponencialmente.

¿Donde nos puede llevar esta defensa fanática de una religión? Recordando la Historia podemos intuirlo (Cruzadas, ocupación de la península Ibérica) pero no olvidemos un dato: en el siglo XIV no existían las armas nucleares.