Guía de Japón en 10 días

Si algo me gustó de Internet desde sus inicios es que siempre te encontrabas con gente que deseaba compartir conocimiento sin pedir nada a cambio, ni siquiera una palmadita en la espalda.

Afortunadamente ese espíritu continúa en millones de personas e Internet sigue siendo ese lugar en el que puedes encontrar maravillas como la que hoy enlazo. Mi amigo Marcos del Valle ha publicado una guía de Japón de casi 80.000 caracteres.

Porque sí, porque quiere ayudar y compartir.

Guía de viaje de Nueva York en 8 días

Un post con un guía de viaje sobre Nueva York. Otro. Al menos creo que este será el más útil e interesante de todos los que he escrito en años anteriores.

Contando mi visita de 2011, he pasado un total de 35 noches en Nueva York. En cinco ocasiones he ido a la Gran Manzana de vacaciones y creo que ya tengo suficientes elementos de juicio como para poder escribir un post-guía de Nueva York para un viaje de ocho a diez días.

También he de aclarar que este post está basado en ciertos puntos personales a tener en cuenta:

  • Cuando viajo me gusta andar y patear las ciudades. Es muy fácil orientarse en Nueva York y dividir la ciudad en zonas para su visita (he dibujado un plano esquemático que tenéis al final del post) por lo que no suelo coger taxis salvo que sea imprescindible o el cuerpo haya dicho basta.
  • No me gusta nada en el Metro de Nueva York, no os perdéis nada si no lo usáis. Es sucio, viejo y feo. Y hay ratas como leones.
  • Procuro comer una hamburguesa diaria, o al menos dos cada tres días, por lo que preparo mis actividades teniendo en cuenta la localización de buenas hamburgueserías.
  • Nueva York tiene algunas de las mejores tiendas del mundo. Y si no son las mejores, algunas son únicas. No soy un comprador compulsivo, pero lo que me gusta, me gusta de verdad y no desaprovecho la ocasión de estar allí para pasar por algunas “mecas” del consumo.
  • Chinatown es basura. No me encontraréis allí.
  • Las excursiones para conocer otros barrios como Brooklyn o el Bronx en autobús son una pérdida de tiempo. ¿Para qué montarse un montón de horas en un autobús pudiendo hacer otras cosas?

GUÍA DE NUEVA YORK EN 8 DÍAS

Antes de empezar, es necesario recalcar que los días se pueden ir combinando y alternando dependiendo de diversos factores como la localización del hotel o el clima.

Manhattan desde el Top of the Rock
Manhattan desde el Top of the Rock

DÍA 1, LLEGADA

Por regla general los viajes directos desde España llegan a Nueva York alrededor de las 14:00. Mi recomendación para ese día es tomarse la cosas con calma; se acaba de terminar un largo viaje y hay que recuperar energías. La mejor opción tras pasar el pesado control de pasaportes es llegar al hotel, instalarse y tener planeado un paseo por alguna zona cercana. Los taxis desde el aeropuerto hasta Manhattan y otras zonas de la ciudad tienen un precio prefijado que suele ser de 45$. Lo ideal también es cenar sobre las 19:00-20:00 hora local para facilitar la adaptación al nuevo horario.

DÍA 2, DÍA SÚPER TURISTA PARA CRUZAR NUEVA YORK

Soho, NY
Soho, NY

Hoy optaremos por conocer la parte central y sur de Manhattan recorriendo Broadway desde Times Square hasta Battery Park. Los lugares clave de este recorrido son Times Square, Herald Square, Madison Square Park, Flatiron Building, Union Square, SoHo, Little Italy, World Trade Center y Battery Park.

Lo más adecuado sería caminar desde primera hora parándose en algunas de las plazas/parques que vais a ver y centrarse en examinar las zonas del Soho y Little Italy.

En caso de que queráis montar en barco ya y antes del “día de mar” (uno de los días a continuación) lo ideal es llegar a Battery Park una hora antes del anochecer y allí coger uno de los ferrys hacia Staten Island (son naranjas y gratuitos) o hacía la Estatua de la Libertad (estos cuestan unos 14$ y hay colas para cogerlos). A la vuelta veréis Manhattan anocheciendo, una de las estampas más bonitas que se puedan ver en Nueva York.

Vistas de Manhattan desde Staten Island
Vistas de Manhattan desde Staten Island

DÍA 3, EL DÍA PIJO. EL UPPER EAST SIDE

Tiendas carísimas y casas más aún en la zona pija por excelencia de Nueva York. El día puede empezar visitando Grand Central Terminal – imprescindible visitar la espectacular Apple Store de la estación – y el Chrysler Building en la Calle 42. Desde ahí podemos subir por Park Avenue o Madison Avenue hasta las calles 80 y 90 para disfrutar de un grato paseo entre alguna de las tiendas más caras del mundo. Un buen lugar para comer es alguno de los restaurantes Serafina’s que hay por allí y luego bajar de nuevo toda la Quinta Avenida hasta la calle 51, donde está la Catedral de San Patricio, un lugar que contrasta tremendamente con el resto de edificios a su alrededor.

Lo ideal es haber llegado a esa zona justo antes de atardecer, momento en el que es conveniente subir al Top of The Rock en el Rockefeller Center. Allí arriba se pueden ver las mejores vistas que un edificio de Nueva York puede proporcionar y además veremos un anochecer espectacular.

DÍA 4, EL DÍA POR LA “ZONA 34”

Times Square
Times Square

La zona de Herald Square es un enorme foco de comercio y oficinas. Se puede pasar un día entero por allí y te faltarán horas para hacer todas las opciones que vas a ver a tu alcance. La jornada puede empezar subiendo a primera hora al Empire State Building, lugar desde el que divisa perfectamente toda la ciudad, ya que a un lado queda Downtown Manhattan y a otro Upper Manhattan. Es conveniente ir al Empire State muy pronto si hace buen día ya que puede haber largas colas aunque esto se puede modificar y subir de noche para ver la ciudad entera encendida, estampa que es totalmente espectacular.

El resto del día se puede pasar en el terreno comprendido entre la calle 34, la Octava Avenida, la calle 30 y la Tercera Avenida de compras en sus numerosas tiendas, visitando lugares como el Madison Square Garden o la New York Public Library y comiendo en alguno de los diversos e interesantes lugares que hay por la zona.

DÍA 5, EL DÍA VERDE Y DE TEATRO

Central Park
Central Park

Nueva York tiene un pulmón que todos conocemos: Central Park. Se puede dedicar prácticamente un día entero a este parque, especialmente si viajamos a la Gran Manzana con buen tiempo. Mi recomendación sería desayunar fuerte y luego alquilar una bici dos horas a cambio de 15$ para recorrer el parque por los lugares habilitados para ello. Os sorprenderá lo grande y bonito que es. Tras dejar las bicis un plan idóneo es comer en algún restaurante dentro del parque (Le Pain Quotidien, por ejemplo) o comprar comida para llevar y hacer un picnic en alguna de sus impresionantes explanadas alrededor de miles de neoyorquinos.

A la tarde, el plan perfecto es cambiarse, pasar por escaleras rojas de Times Square y comprar allí las entradas con descuento para uno de los espectaculares musicales en cartelera (Tikts). Yo fui al de Mamma Mia y salí de allí emocionado.

DÍA 6, DÍA “DE MAR”

Vistas de Manhattan desde Brooklyn
Vistas de Manhattan desde Brooklyn

Se puede disfrutar de un gran día no moviéndose apenas de la zona sur de Manhattan pero es importante que lo hagamos de lunes a viernes ya que los fines de semana esta zona suele estar bastante apagada. Podemos empezar visitando la Zona Cero y Wall Street y después llegar hasta Battery Park para coger uno de los ferrys (los ferrys naranjas son gratuitos) que cruzan a Staten Island o la Estatua de la Libertad. A la vuelta, el Downtown Manhattan Heliport nos queda muy cerca por lo que sería un buen momento para dar un paseo por helicóptero y ver Nueva York desde el cielo. Recomiendo hacer esta actividad, es espectacular (la foto de portada de este post la hice desde un helicóptero).

La zona del South Street Seaport está muy bien para comer en una terraza si hace buen tiempo y por la tarde la opción de cruzar el Puente de Brooklyn y ver atardecer desde Brooklyn es algo imprescindible. Las vistas desde esa zona son de las mejores que nos ofrece Nueva York.

DÍA 7, DÍA MODERNO

Hoy toca ser moderno, visitar los ambientes más cool de la ciudad y mezclarse con la gente que marca tendencia. Hay que visitar Meatpacking District, Chelsea, West Village y Greenwhich Village. El cuadrado imaginario con los vértices de Chelsea Market, Bleecker Street con Downing Street, Bleecker con Broadway y Union Square es una zona preciosa que merece ser recorrida y visitada a fondo.

Como puntos clave de este día tenemos el Chelsea Market, la calle Bleecker Street al completo, Washington Square Park y las innumerables tiendas y restaurantes de estas zonas, algunas únicas en el mundo. También merece la pena acercarse a pasear y sentarse por Riverside Park, lugar desde el que se puede ver una bonita postal de New Jersey.

DÍA 8, UPPER WEST SIDE

Sólo recomendaría este plan en caso de que el viaje sea de bastante días. Visitar el Upper West Side significa descubrir zonas más residenciales de Nueva York que no disfrutan de tanto turismo pero sí de mucha vida.

Desde Columbus Circle subiendo por Central Park West hasta las calles 85 ó 90 y luego volviendo por Broadway de nuevo hasta Columbus Circle, se puede pasar un día entero recorriendo el lado oeste de Central Park, Dakota Apartments, el Museo de Historia Natural, Amsterdam Avenue… Cuanto más al norte nos movamos menos turismo veremos, pero tranquilos, es una zona totalmente normal y segura, de hecho algunas de las casas más caras de la ciudad están en esa zona.

PLANO DIBUJADO DE NUEVA YORK (SIN ESCALA)

Este plano os puede ayudar a situaros en Manhattan y dividirlo por zonas para vuestra visita.

plano-New-York


Para terminar, os dejo un listado con algunos sitios que debéis visitar sí o sí en vuestra visita New York.

RESTAURANTES RECOMENDADOS EN NUEVA YORK

LAS MEJORES HAMBURGUESAS DE NUEVA YORK

LAS MEJORES PIZZAS DE NUEVA YORK

CADENAS DE COMIDA BARATA RECOMENDADAS DE NUEVA YORK

  • Sbarro
  • Chipotle
  • Pret-a-Manger
  • Muchos de los Deli que hay a lo largo de la ciudad tienen buenos bocadillos, ensaladas y fruta de gran calidad

LOS MEJORES CUPCAKES, PASTELES Y DULCES DE NUEVA YORK

Las mejores hamburguesas de Nueva York

Mi comida favorita son los tacos, las pizzas y las hamburguesas. No soy un fanático de la carne, de hecho no me gusta mucho comer carne en casa y me suelo reservar para estos menesteres cuando como fuera, pero las hamburguesas de auténtica carne picada son mi debilidad y difícilmente me resisto a una.

Como sabéis, la hamburguesa se inventó en Estados Unidos y allí es donde se supone que mejor las preparan, por lo que siempre que hago un viaje al país americano procuro comer al menos una hamburguesa diaria y cuando encuentro un sitio donde me gustan mucho repito sin dudarlo. En el último viaje que he realizado a New York, recibí una recomendación genial de Krlitos y Drita: ir a Shake Shack a comer hamburguesas para llorar de emoción.

Lo cierto es que no lloré porque nunca he sido de lagrima fácil, pero mi familia y yo no pudimos dejar de sorprendernos, disfrutar y saborear la mejor hamburguesa que nos habíamos comido nunca.

Hamburguesas de Shake Shack en Nueva York.

El Shake Shack que yo visité está situado en Madison Square Park, frente al Flatiron Building. No penséis que es un restaurante pijo o cutre, para nada. Shake Shack es un kiosco dentro de un parque con algunas mesas y sillas plegables al aire libre donde sentarte a comer los manjares que sirven, por lo que es bastante importante que al menos el día que visites el lugar no llueva.

Shake Shack ofrece tres tipos de hamburguesas, siendo la chesseburger con Salsa Shack una delicatessen que se come sola: pan esponjoso y suave, tomate y lechuga perfectamente seleccionados, la salsa especial, el rico queso y una carne cercana al solomillo picado te harán llegar al cielo culinario. Todo en su punto perfecto. Las patatas fritas también son de las mejores que me he comido nunca ya que estaban crujientes y sabrosas gracias al peculiar corte de la patata.

Por cierto, SIEMPRE hay cola, por lo que para los impacientes es recomendable evitar las horas punta del día, pero creedme, esperar una hora de cola para poder comerte una de estas piezas merecerá la pena, tal como han ido atestiguando miles de fans en su página de Facebook.

En New York tienen cuatro emplazamientos (abriendo un quinto en el verano de 2010 cerca de Times Square), en Miami otro y la expansión sólo acaba de comenzar ya que el próximo lugar en recibir un Shake Shack será Kuwait. No creo que en España veamos uno dentro de poco, pero al menos tenemos Alfredo´s, un lugar donde también preparan hamburguesas excelentes.

NOTA: años después de este post publiqué una guía de Nueva York en 8 días. Echadle un vistazo.

Visitando Chicago (en mis recuerdos)

Chicago

Cuando estuve en la última Twittmad, conocí a Luisete y estuve un rato hablando con él de viajes. Me comentó que se iba a ir junto con su mujer a pasar las vacaciones de navidad a Chicago y claro, le dije que era un turista “experto” de esta ciudad ya que la he visitado tres veces. Me comprometí a recomendarle algún restaurante o lugares que visitar y pensé que mejor que enviarle un simple email, estaría bien dedicarle un post al asunto. ¡Allá voy!

  • John Hancok Observatory. Imprescindible subir al al atardecer y cuando sea de noche. Desde el piso 95 de esa torre pude ver las mejores vistas de mi vida
  • Washington Square. Esta zona formada por N. State Street, N. Dearborn Street y N. Clark Street bien merece un callejeo a fondo para encontrar tiendas alternativas y restaurantes curiosos (como el Rainforest Cafe o el Fado Irish Pub)
  • Centros comerciales. Gastar un día entero en los centros comerciales del norte de la Magnificient Mile: Water Tower Place y 900 Shops (dentro de este centro podemos encontrar un Bloomingdales de 6 plantas). Sobre todo para los días de mucho frío esta visita es bastante acertada
  • Old Downtown. Pasear por todas las calles de la zona antigua del downtown de Chicago también es muy recomendable. Se pueden sacar fotos muy buenas aprovechando los railes elevados de los tranvías.
  • Chicago River. Navegar o caminar por la orilla del Chicago River contemplando parte de la arquitectura de la ciudad
  • North Lakeshore Drive. El Lago Michigan es como un mar a la vista del hombre y desde este paseo podemos comprobarlo. Además seguro que veréis hacer footing a algunos de los vecinos ricachones de la ciudad ya que en esa zona se encuentran los edificios más exclusivos de Chicago.
  • Sears Tower. No se puede ir la Windy City y no subir al que en tiempos pasados fue el edificio más alto del mundo; actualmente (tras la caída de las Torres Gemelas) es el de más altura de Estados Unidos.
  • United Center. Para cualquiera que sea fan de Michael Jordan o los Chicago Bulls, es una visita ineludible. Un templo del deporte mundial al que deseé ir durante años hasta que lo pude conseguir
  • En cuanto a restaurantes, no recuerdo muchos pero si recomiendo la pizzería Giordano´s de Rush Street (hay varias más por la ciudad, pero esa tiene un encanto especial para mi), el Frankie´s 5th Floor Pizzeria en el 900 shops o el Rockit Bar Grill para comer una buena hamburguesa.

Hotel Allerton, Chicago

Y para terminar los hoteles. Conozco dos, el Peninsula (una auténtica maravilla) y el Allerton. Recomendaría este último ya que es más barato que los súper hoteles y tanto su confort como situación son excepcionales.

¡Ah! Y como olvidarme de Mapeasy, los mejores mapas que conozco para hacer turismo y planificar la ruta diaria.

No tengo muchas fotos de Chicago digitalizadas porque en 1999 y 2001 no tenía cámara digital y la última vez que estuve, en 2006, sufrimos un bonito termómetro de 12 grados bajo cero diario y apenas pude hacer fotos, las manos se me congelaban.

Nuestro viaje por New York

Ya que somos tan fans de Nueva York y nos gusta horrores estar allí, voy a hacer un post extenso sobre nuestra última estancia en la ciudad que realmente nunca duerme, comentando los lugares visitados, restaurantes donde comimos, opciones recomendadas, etc. Tal vez a alguien le sea de utilidad en el futuro y nosotros tendremos un recuerdo más persistente del viaje al releer el post. ¿Qué hacer en Nueva York? ¿Dónde comer en Nueva York? ¿Plan de viaje completo para una visita a New York? Sigan leyendo si les apetece, pueden hacerlo del tirón o en varias sesiones, el post es largo.

VIERNES 15 DE AGOSTO DE 2008

Little Italy

Llegamos a NYC a eso de las tres de las tarde procedentes de un vuelo de Toronto que había sido de todo menos agradable ya que en plena ascensión, los motores del avión se pararon y los pasajeros creímos que el Regional Jet de ComAir perdía fuerza y nos íbamos al suelo… Menos mal que todo parecía planeado y no hubo ningún problema real. Aún así el susto no te lo quita nadie y el resto del viaje fue intranquilo.

Bueno, el caso es que aterrizamos, recogimos nuestras maletas y nos montamos en un taxi camino del hotel. El vehículo era amplio pero los amortiguadores estaban hechos papilla (probablemente debido al mal estado en que se encuentra el asfalto en todo NYC). Los taxis entre el JFK y cualquier punto de Manhattan cobran una tarifa fija de 50$ y cuando se los di al tío me puso mala cara porque no le daba propina. Volví a sacar unos dólares más y luego me arrepentí de dárselos, la propina no es obligatoria para los taxistas sino estas conforme con su servicio y él desde luego no nos lo había dado llevándonos en un taxi destartalado y hablando permanentemente a través del móvil.

Era tarde para comer pero necesitábamos llenar la barriga y nos fuimos a un Sbarro que estaba cerca del hotel, el Mama Sbarro´s de la 48 con Broadway. Allí comimos macarrones con queso y pizza y nos sentimos tan agusto en sus mesitas que repetimos varios días más tarde. En ese mismo lugar nos encontramos con la primera de las muchas expediciones de españoles que han invadido NYC este verano. Tras la comida nos bajamos a dar un garbeo por Times Square, uno de los lugares más espectaculares de la ciudad, donde nos cayó una tromba de agua impresionante que sobrellevamos bajo unos soportales, en un Starbucks y en el Foot Locker de TS comprando material interesante.

Después subimos por la Quinta Avenida paseando hasta la Apple Store de la calle 59. Nunca habíamos estado allí ya que las anteriores veces que fuimos a NYC, el cubo de cristal aún no había sido construido pero pudimos advertir rapidamente que esa tienda ya es un icono de la ciudad, una visita turística más que hacer debido a que estaba siempre llena con centenares de personas de todas las nacionalidades… y abre veinticuatro horas al día todos los días del año.

Anduvimos buscando un deli (sitios con comida cocinada lista para llevar) con el objetivo de comprar cena y subirnosla a la habitación pero no encontramos ninguno y nos metimos a un Heartland, una cervecería cojonuda. Cenamos una hamburguesa (la mía era de bufalo, buenísima pero de sabor fuerte) y una pinta de cerveza elaborada por ellos mismos. Se puede decir sin duda que fue una cena potente y eso que en principio buscabamos algo ligero. Sitio recomendado y existen varios en la ciudad, mirad más localizaciones en su web.

SÁBADO 16 DE AGOSTO

Nos levantamos pronto (como todos los días cuando uno viaja a USA) y empezamos a patear las calles sin desayunar ya que a las 10 de la mañana España y Estados Unidos disputaban un partido de baloncesto correspondiente a las olimpiadas de Beijing y eran los dos máximos favoritos al oro, por lo tanto un partido que merecia ser visto mientras tomabamos algo. Anduvimos hasta la calle 34 y luego volvimos a Times Square al ESPN Zone para ver el partido y desayunar-comer. El ambiente era muy bueno (muchos españoles), el lugar excelente (más de cien pantallas planas HD en varias plantas), la comida y la cerveza muy buenas pero el resultado de partido no fue lo esperado, perdimos por 37 puntos (FAIL) y nuestra euforia pro-selección fue desapareciendo de igual forma que los españoles del local.

A mediodía pusimos rumbo a la parte baja del Upper East donde seguimos paseando, realizando fotos y haciendo alguna compra empujados por las sales y la debilidad del dólar. Pasamos por la tienda NBA, Bloomingdales, Nine West, Apple (para recargar emails con el WiFi gratuito y comprar unas fundas para los iPhones), el antiguo Hotel Plaza (que suerte haberme podido alojar unos días allí en 2004), la Sexta Avenida…

Tras volver al hotel a descansar un rato, decidimos salir ya que era sábado por la noche y la ciudad bullía aún más de lo normal, todas las calles estaban abarrotadas. María y yo no somos de restaurantes de lujo asique decidimos regresar a nuestro rinconcito de Mama Sbarro´s. Tras la cena dimos un paseo, compramos chocolates, Vitamin Water (la bebida de Chris Paul, Kobe Bryant y LeBron James) y nos fuimos a la cama.

DOMINGO 17 DE AGOSTO

From Top of the Rock

Ese día estabamos decididos a ser los mayores turistas de NYC y nos despertamos más temprano de la habitual. A las ocho de la mañana ya habiamos subido las 64 plantas del Rockefeller Center y disfrutabamos del Top of the Rock. Nos gustaron mucho las vistas y tanto Central Park como el Empire State lucían en todo su esplendor desde allí.

Desayunamos unos bollitos y previa charla con un gran vendedor cubano, montamos en uno de esos autobuses descapotables que te dan una vuelta por toda la ciudad. Son muy recomendables mientras el clima en la ciudad sea agradable (ya que vas al aire libre), por 50$ tienes para estar tres días subiendo y bajando en más de 50 paradas. Así ahorras el tener que coger en determinado momento un taxi por cansancio o hastío, te subes al bus y a disfrutar de las vistas de la ciudad.

Nos bajamos en el Downtown (zona financiera) y a pesar de estar a solo unos metros de la Zona Cero no nos acercamos ya que habíamos estado años atrás y el proyecto sigue bastante parado, allí sigue habiendo un enorme agujero físico y moral que no ha sido reparado. Anduvimos hasta Battery Park para ver como embarcaban los ferrys hacia Staten Island (lugar donde se encuentra la Estatua de la Libertad) mientras yo decidia si iba a ser capaz de subirme a un helicóptero, otra de las actividades turisticas que teniamos planeadas para ese día.

Relajado en la orilla del Hudson River observé como despegaban, volaban y aterrizaban, llegué a la conclusión de que tampoco iba a pasar tanto vertigo subido a uno de ellos, de hecho montar en avión no me produce ningún temor asique fuimos camino al helipuerto del Downtown y compramos los tickets para una vuelta de 12 minutos. Cuando nos estaban pasando por el detector de metales nos pidieron un teléfono de algún familiar en España por si ocurría alguna desgracia…

La experiencia mereció mucho la pena; las vistas de Manhattan, Brooklyn, Harlem, New Jersey, Governor´s Island y Staten Island desde el helicoptero son espectaculares, para no perder detalle. El helicoptero no es el vehiculo más estable inventado por el hombre y sus cambios de dirección se producen gracias a poner el aparato con una inclinación de 35 grados, pero no lo pasé mal del todo. Un pelín de canguelo y poco más.

De nuevo en tierra nos dirigimos al Southside Street Seaport a pasear por la zona y comer en una terraza. Encontramos un hueco en el Heartland de la calle principal y allí que nos sentamos. Yo probé la cerveza Indiana Pale Ale, otra regional que estaba cojonuda. En esa comida pudimos vivir en primera persona uno de los detalles de la educación que tienen muchos neoyorkinos. Cuando terminamos de comer (os recuerdo de nuevo que fue en una terraza), un chaval de la mesa de al lado nos preguntó que si nos importaba que se fumara un cigarro. Esos detalles son los que molan, en NYC, en China y aquí. Pero aquí pasa tan poquito…

Después de la comida y con un sol de justicia nos dirigimos al Puente de Brooklyn. No llegamos a cruzarlo porque es muy extenso y el calor era difícil de tolerar, pero aún así llegamos hasta casi la mitad y pudimos hacer varias fotos y ver las vistas tan maravillosas de Brooklyn, Manhattan y el Puente de Manhattan. De vuelta al hotel pasamos por el Lower East Side en autobús, zona que nos gustó bastante y que decidimos visitar a pie en días venideros.

Tras una breve visita al Nike Town nos fuimos a cenar a Serafina, un italiano maravilloso. En realidad íbamos camino de Patsys pero los domingos de agosto cierran asique Serafina nos pareció buena elección. La pasta buenísima y tenían Stella Artois fresquita. Allí coincidimos con más españoles.

LUNES 18 DE AGOSTO

Para empezar una nueva semana teniamos grandes planes, visitar zonas que no conociamos y quedar a comer con nuestros amigos Antonio y María, con los que llevabamos varios meses queriendo vernos y finalmente tuvo que ser a seis mil kilometros de nuestras casas por aquello de coincidir en las vacaciones.

Pillamos fruta y bocatas para desayunar en un deli y cogimos el bus camino del Greenwich Village, un barrio en el que me encantaría residir si tuviera la enorme suerte de poder pasar una temporada en New York. Allí estuvimos paseando, viendo los edificios residenciales para acabar descansando un rato en Washington Square , un parque con una estatua dedicada a Garibaldi, algo que no nos esperabamos.

De allí nos dirigimos a la tienda Flight Club pero estaba cerrada asique seguimos caminando hasta Broadway donde según avanzábamos hacia el SoHo el ambiente se iba a tornando más bohemio y moderno. La parada en el Urban Outfitters era obligada (posiblemente la cadena de tiendas más fashion urbanita de todo el mundo) y dimos un paseo por el NoHo antes de vernos con Antonio y María.

Comimos con ellos en una terraza y luego estuvimos toda la tarde paseando por Chinatown, Little Italy y el Lower East Side. En Chinatown buscamos relojes piratas e incluso llegamos a meternos en una trastienda clandestina a 50 grados pero no vimos nada que mereciera la pena. De vuelta al Greenwich Village hicimos parada en Classic Kicks con un botín excepcional, esas Terminator lagarteranas y las Vans de piel en formato bota, no se encuentran todos los días.

Nos despedimos de nuestros amigos y volvimos al hotel previa parada en el deli Duke para comprar fruta, nuestra cena de ese día ya que empezabamos a estar hinchados de tanto comer. Al llegar a la habitación nos llevamos un disgusto porque los del housekeeping habían tenido la feliz idea de enchufar el aire acondicionado con una temperatura obejtivo de 14 grados… totalmente indignante. Menos mal que en la calle hacía bastante calor y abriendo las ventanas y la puerta se creó una corriente que hizo subir la temperatura 4,5 grados en apenas unos minutos…

MARTES 19 DE AGOSTO

La mañana siguiente la comenzamos en Duke donde me zampé un bocadillo con unos 300 gramos de embutido, costaba masticarle y digerirle. Con esa inyección de energía comenzamos a andar hasta la calle 33 con Broadway, zona en la que estuvimos un par de horas comprando algún que otro regalo para la familia (Victoria´s Secret, Foot Locker, Lids, Macy´s). Después de dar muchas vueltas subimos a Times Square para comer en Virgil´s, un restaurante que nos había recomendado Rodri. La hamburguesa estaba cojonuda y las pintas de Stella Artois no os cuento.

Después de comer subimos hasta la tienda Apple de la Quinta Avenida (de nuevo) para contestar algún email y fuimos a Central Park a dar un paseo y tirarnos al césped a descansar. Era la primera vez que íbamos en este viaje y es que aunque Central Park es visita obligada si vas a NYC, hay tantos sitios que ver y visitar que es mejor llevarlo planeado todo. El último plan de la tarde era coger de nuevo el bus turístico para subir al Bronx pero nos fijamos mal en el folleto que explicaba todo y cuando llegamos a la parada hacía 30 minutos que había pasado el último “viaje” hacía el norte… EPIC FAIL. Nos quedamos un poco chafados, asique nos metimos a un Starbucks a recargar energía y seguimos paseando por la Octava Avenida y alrededores.

La última noche que pasamos en Manhattan fue un poco triste porque era el comienzo del fin de un viaje que habíamos disfrutado muchísimo y estábamos alicaídos porque no sabíamos cuando podríamos volver de nuevo, si pasarían seis meses, tres años o quizá nunca… Fuimos a cenar al mismo Sbarro de siempre y al que tanto cariño habíamos cogido y después hicimos un paseo nocturno por Times Square, otra actividad obligada y que requiere tiempo para poder disfrutar y dejarte llevar por el ambiente. Hay tanto ruido, tantas luces y tanta gente que yo como más “sustancia” le saqué fue estando en silencio, observando en todas las direcciones posibles mientrais disfrutaba/sufría nuestra última noche en la ciudad.

MIERCOLES 21 DE AGOSTO

El miércoles teníamos pocas visitas programadas ya que el tiempo disponible era escaso y aparte aún nos quedaban ciertos encargos por completar. Desayunamos fruta en Duke y subimos a Apple a recargar emails y nos enteramos de la catastrofe aérea de Barajas veinte minutos después de ocurrir en Madrid. Son las ventajas/desventajas de Internet. Nos quedamos algo tocados animicamente tanto por las víctimas (aunque en ese momento leímos que sólo había dos muertos), como por nuestro inminente viaje de vuelta unas horas después.

Pero la vida sigue y nos metimos a la tienda-discoteca por excelencia, Abercrombie & Fitch. El ambiente era espectacular, con dependientes/as-modelo, música a toda pastilla, decenas de personas haciendo cola para poder entrar, ropa chula… Cargamos con bastante material y una hora después nos fuimos de allí; ¡parecía realmente que salíamos de una discoteca!

La siguiente parada era la tienda NBA a ver si de una vez tenían de nuevo en stock las camisetas de Gasol o Calderón pero no hubo suerte, seguían agotadas ya que la demanda durante el verano había sido espectacular. Tras haber visitado Saks y American Girl Place, volvimos al hotel para terminar las maletas y nos enteramos de que en Barajas no habían muerto 2 personas sino más de 150. Ahora sí estabamos totalmente tristes, chafados e incluso con miedo. ¿A quién le apetece volar después de conocer una noticia tan terrible?

Con el check out realizado y las maletas en la recepción del hotel, comimos unas mini hamburguesas en Heartland y a las 3 pusimos rumbo al JFK. El viaje había terminado definitivamente…

¿Madridistas en Liverpool animando al Atleti?

Exactamente no, los madridistas sí fuimos a Liverpool pero acabamos animando al equipo local.

En una de esas noches tontas en las que te proponen un plan y dices que sí aunque sea algo tan estúpido como ir a un concierto de Falete, alguien me dijo que si me apuntaba a un viaje a tierras inglesas para ver el Liverpool-Atleti de Champions League. Contesté afirmativamente sin pensarlo y momentos después pensé para mis adentros: “no iremos, los vuelos desde Madrid están agotados y las entradas ni de coña las consiguen”. Una mierda.

Un mes después te dicen que en diez días tienes un billete a Liverpool con tu nombre y que la entrada para ver el partido la han conseguido. Empiezas a pensar en que la tontería de la que aceptaste formar parte es una gilipollez convertida en realidad y que a ver si de una puta vez aprendes a decir que no a algo cuando estés de copas con amigos. Pero todo da igual, en diez días te vas a Liverpool por cojones.

Llegó el 4 de noviembre y el grupo heterogéneo de 7 personas (dos sub22, cuatro +50 y yo) nos juntamos en la T4 y comienzan las risas. Es uno de los viajes en los que más me he reído debido a la cantidad de estupideces y barbaridades que he podido oír como “a mi el dinero es que me da igual”, “ojo lo que hay que hacer (en un control de seguridad de aeropuerto) para que no se monte un moro cabrón de esos” o cuando un atlético quería cambiar la bufanda a un amigo mío creyendo que era inglés diciendole “change, change” y mi compañero de viaje le contestó “¡Qué soy español! ¿qué coño dices?”.

Gracias a ese buen rollo y ánimo festivo que llevábamos, el viaje se hizo llevadero ya que fue un auténtico horror:

2AM me acuesto.
4:45AM me despierto.
4:50AM quiero morir asesinándome por haber dicho “sí” a este plan de locos.
5AM de camino a Barajas.
8AM el vuelo se retrasa indefinidamente.
9AM ¿y si me vuelvo a casa que es donde debo estar?
10AM despegamos de camino a Londres.
12AM llegada a Londres y nos recoge el microbús.
3PM parada a comer basura típica del país.
5PM llegada a Liverpool tras 5 horas haciendo kilómetros por las autovías inglesas.

Cuando llegamos al destino y pensé que un trayecto relativamente corto me había llevado 12 horas realizarlo y que en ese tiempo podría haber llegado a China, me dieron ganas de matar. Por la mañana estaba equivocado, el que merecía morir no era yo por haber querido ir al viaje sino el capullo que lo organizó en la agencia. El conductor del microbús nos explicó que habría sido imposible haberlo hecho peor: si hubiéramos ido a cualquier otro aeropuerto de Londres, si hubiéramos cogido un tren en lugar del microbús, si hubiéramos ido a Manchester, a Birmingham, a Escocia… hubiésemos tardado menos en llegar a Liverpool. Efectivamente no quedaban vuelos a Liverpool y bien que pagamos la osadía de querer hacer el viaje a toda costa. 12 horas de viaje 12.

Afortunadamente nos dio tiempo a ver el centro de Liverpool y poder ir al partido sin prisas. Anfield es un estadio cutre y viejo, por fuera más bien parece un a fábrica y se encuentra pegado a casas abandonadas en un barrio bastante deprimido. Pero dentro el ambiente es excepcional, se respira fútbol y tradición auténtica por todos sus rincones. Es un estadio para ver hazañas futbolísticas que honren la memoria de todos los históricos que han pasado por allí. Nuestras butacas eran excepcionales y disfrutamos todo lo posible viendo a los futbolistas en el campo dejarse la piel y a los fans dejarse la garganta en las gradas con el “You´ll never walk alone” y similares.

Tras el partido, volvimos a la zona del hotel a cenar algo y tomarnos la pinta de rigor en The Cavern. La Fosters que me tomé allí me supo a gloria por tener el privilegio de encontrarme en ese lugar, auténtico templo de la música mundial, mientras un británico tocaba canciones de los Beatles. El éxtasis llego cuando el artista empezó a tocar “La Bamba” y toda La Caverna cantaba la letra. Piel de gallina.

No dio tiempo para mucho más ya que a la mañana siguiente partimos de vuelta a nuestros hogares pero fue un viaje intenso y divertido. Finalmente la gilipollez se convirtió en un viaje que recordaremos siempre por lo agradable y divertido que fue. Tal vez al próximo plan que me propongan una noche de fiesta diga que sí de nuevo…

Mejorando

Esta tarde he subido algunas fotos nuevas a flickr (he estado por la mañana en Talavera de la Reina y he tirado alguna foto durante el viaje con mi nueva EOS 40D) y he decidido hacer alguna remodelación en mi fotoblog porque estaba un pelín abandonado y no era muy serio. A partir de hoy, las capturas de pantalla y chorradas varias las subiré a Skitch y las fotos con un mínimo de interés artístico o personal a flickr (por favor, sólo pido que no caiga en las manos de Microsoft). También he subido de sección las fotos para que estén mas a mano y he puesto los logotipos de flickr y Skitch.com enlazando a mis imagenes en cada una de esas webs. Espero que os guste el cambio, ¡a mi por lo menos si!.

Toledo