Escribir y publicar a base de oídas

Una vez más: no creas todo lo que lees.

Uno de los problemas que tienen los medios de la actualidad es que publicar contenido para ser leído por miles de millones de personas en el mundo es tan fácil que cualquiera puede hacerlo. Hace un par de décadas solo te podían leer miles —o millones— de personas si escribías para algún periódico o revista de renombre. Hoy basta con Twitter y de Twitter es de donde salen muchos de los que escriben y muchas historias de las que se publican.

Ojo, no hay nada malo en ello, pero cuando el escritor no conoce en profundidad el tema y no hay un editor por encima de él revisando que lo que vaya a llegar a los lectores no sea un cúmulo de despropósitos, pasan cosas como esta: HighSnobiety publicando una historia que cuenta como adidas no entró en la Unión Soviética hasta los 80 por ser repudiada por los comunistas antes de ese año.

Si naciste en los 70 sabrás que eso es mentira porque tendrás guardados en tu memoria recuerdos de deportistas soviéticos y de países comunistas con las tres franjas y el logotipo de adidas al lado de su bandera.

Seize9 explica perfectamente esta historia en su blog y concluye con un desmoralizador párrafo sobre ello:

“¿De dónde ha sacado esta historia HS? Hace años que rula por internet una versión básica de este texto, que se va repitiendo por foros sin que nadie cuestione ni uno solo de sus argumentos. Todos con las mismas frases y las mismas fotos. En ocasiones el equipo soviético de balonmano se convierte en equipo de baloncesto, pero nadie ha perdido 30 segundos en averiguar si era cierto que la Unión Soviética prohibió el logotipo de adidas durante los juegos.”

La imperiosa necesidad de generar contenido, haciendo malas pasadas.

Siri y las tablets Android

Dos temas que me han llamado la atención en los últimos 15 días han sido el catastrófico dato de uso de tablets Android para navegar por la web —parece que el futuro es negro— y los artículos en los que se ha criticado el escaso avance de Siri después de 5 años de su presentación.

Ni las tablets Android van a desaparecer ni Siri es un servicio inútil, pero saco a colación ambas cuestiones porque en el fondo parte de su fracaso están íntimamente relacionados: ofrece al público productos mal diseñados o sin acabar con un bonito envoltorio y precio y la gran masa los utilizará y probará para terminar abandonándolos tiempo después debido a la frustración que causa utilizarlos.

Las tablets Android se han prostituido debido a los millones de dispositivos de bajo coste. “Consigue una tablet por 49€ y la cartilla del periódico”; “Tu tablet desde 59€”. Y así. Productos basura con una vida muy corta que han hecho que la mayoría de sus propietarios hayan optado por dejarlas en el cajón de los juguetes para que las destrocen sus hijos, por lo que no extraña ver el siguiente gráfico:

En cuanto a Siri el problema es que cuando se presentó hace 5 años era un servicio en fase beta y hoy en día sigue pareciéndolo en muchas ocasiones. Hay que saber exactamente como preguntar las cosas a Siri para que te entienda, debiendo utilizar en muchas ocasiones un lenguaje robótico para ello y no obteniendo entendimiento con Siri en un alto porcentaje de ocasiones cuando nos salimos del típico “cuenta atrás” y “manda un mensaje a fulano”. Ese es el motivo por el que millones de poseedores de un iPhone no utilizan Siri y por el que yo, el típico evangelizador tecnológico entre mis grupos de amigos y familia, apenas hablo de Siri.

Al final fue un Plus

Días antes de que llegase el momento de comprar el nuevo iPhone me planteé volver a las 4,7 pulgadas comprando un iPhone 7. Las dudas se disiparon rápido cuando pasé algo más de una hora configurando un iPhone 7 para un familiar y al rato volví a usar mi 6S Plus: ni de broma compraría un teléfono con una pantalla menor a las 5,5 pulgadas.

Poco a poco muchos nos vamos pasando a ese tamaño, hasta quien dijo que no lo haría nunca. Yo voy a por mi tercer año con un armatoste en el bolsillo. Y tan contento.

Fotografías que llenan

Reflexión a partir del ‘modo retrato’ del iPhone 7 Plus.

Hace unos meses publiqué un post en el que contaba como había sido el proceso que me había llevado a prácticamente dejar de hacer fotos con el teléfono. Detrás de ese cambio no había ninguna moda o ataque de gurú, simplemente explicaba que las fotografías que hacía con la cámara me llenaban mucho más que las disparadas con el móvil. Continuar leyendo “Fotografías que llenan”

Cambiar de un iPhone Plus a un iPhone ‘normal’

Llevo dos años utilizando un iPhone en tamaño Plus. Primero fue el iPhone 6 y después el iPhone 6S. He estado encantado de la vida durante este tiempo con un teléfono tan grande, pero ahora me estoy planteando bajar de pulgadas.

¿El motivo principal de este repentino cambio de pensamiento? Básicamente ha sido debido a la disponibilidad. O mejor dicho, la escasa disponibilidad. Como ansioso que soy, quiero el iPhone nuevo desde el primer minuto y tras varios días intentándolo solo he conseguido reservar el iPhone de tamaño normal. El hecho de no poder conseguir de primeras el Plus es lo que me ha llevado meditar y valorar otra opción a la que tenía prefijada en mi mente.

Un buen resumen de lo que pasa por mi cabeza sería lo siguiente.

En contra del iPhone 7 Plus:

  • El precio. El iPhone 7 Plus cuesta 110€ más que el iPhone 6 Plus básico. La subida de precio es permanente y comprar un modelo de 128GB me costaría más de 1.000€.
  • Tamaño. Está claro que el iPhone 7 se maneja mucho mejor que el Plus con una mano en diversas situaciones cotidianas.

A favor del iPhone 7 Plus:

  • Pantalla de mayor calidad en cuanto a resolución (401ppp contra 326ppp del iPhone de 4,7 pulgadas) y tamaño.
  • Más batería —ver gráfico en detalle—, aunque tengo que decir que mi iPhone 6S Plus ha sufrido un espectacular bajón de rendimiento en la batería en los últimos meses. Si en las primeras semanas de vida del teléfono era habitual conseguir entre 13 y 15 horas de uso, ahora no llego a 10. (Tengo una cita pendiente en la Genius Bar, por cierto).

Neutral respecto al iPhone 7 Plus

  • Una de sus dos cámaras. La cámara teleobjetivo del iPhone 7 Plus tiene menos luminosidad —ver ejemplo de fotografía con dicha cámara—, no posee estabilizador de imagen y el tamaño de sensor es más pequeño que el de la cámara normal. Si a eso le sumamos que apenas hago fotos con el teléfono, la realidad es que este punto no puede ser el factor condicionante para mí a la hora de elegir.
  • 3GB de RAM. El iPhone 7 normal no llega a tal cantidad, aunque sospecho que tal cantidad de RAM está incluida en el Plus principalmente por la exigencia que requiere la gestión de dos cámaras de manera simultánea. Es evidente que el rendimiento de ambos iPhone 7 no varia pese a la diferencia de RAM porque es algo que no se ha comentado en ninguna review de las que han aparecido hasta el momento.

¿Qué decisión tomar? En 15 días espero tenerlo claro.

La evolución de los precios del iPhone

Y suben, y suben y vuelven a subir.

Comprarse un iPhone nunca ha sido barato precisamente, pero cada año que pasa cuesta más. Cuando comencé a echar cuentas para comprar el iPhone 7 Plus y vi que tendría que desembolsar más de 1.000€ para hacerme con él, recordé con añoranza aquellos años en los que comprarse un iPhone estaba prácticamente al alcance de cualquiera.

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