Escribir y publicar a base de oídas

Una vez más: no creas todo lo que lees.

Uno de los problemas que tienen los medios de la actualidad es que publicar contenido para ser leído por miles de millones de personas en el mundo es tan fácil que cualquiera puede hacerlo. Hace un par de décadas solo te podían leer miles —o millones— de personas si escribías para algún periódico o revista de renombre. Hoy basta con Twitter y de Twitter es de donde salen muchos de los que escriben y muchas historias de las que se publican.

Ojo, no hay nada malo en ello, pero cuando el escritor no conoce en profundidad el tema y no hay un editor por encima de él revisando que lo que vaya a llegar a los lectores no sea un cúmulo de despropósitos, pasan cosas como esta: HighSnobiety publicando una historia que cuenta como adidas no entró en la Unión Soviética hasta los 80 por ser repudiada por los comunistas antes de ese año.

Si naciste en los 70 sabrás que eso es mentira porque tendrás guardados en tu memoria recuerdos de deportistas soviéticos y de países comunistas con las tres franjas y el logotipo de adidas al lado de su bandera.

Seize9 explica perfectamente esta historia en su blog y concluye con un desmoralizador párrafo sobre ello:

“¿De dónde ha sacado esta historia HS? Hace años que rula por internet una versión básica de este texto, que se va repitiendo por foros sin que nadie cuestione ni uno solo de sus argumentos. Todos con las mismas frases y las mismas fotos. En ocasiones el equipo soviético de balonmano se convierte en equipo de baloncesto, pero nadie ha perdido 30 segundos en averiguar si era cierto que la Unión Soviética prohibió el logotipo de adidas durante los juegos.”

La imperiosa necesidad de generar contenido, haciendo malas pasadas.

Autor: Elio

Si te ha gustado este post no dudes en suscribirte al feed RSS o a seguirme en Twitter para seguir comentando este y otros artículos que vendrán. Gracias por tu visita.