Tres meses con un iPad como ordenador

Puede que este experimento cambie ciertas de mis concepciones informáticas.

iPad Air 2

Hace unos días comencé un periodo de unos tres meses en los que mi iPad será mi ordenador portátil. Detrás de esta decisión no hay ningún capricho o hispterismo tecnológico, ha sido algo a lo que he llegado de forma obligada.

Todos los años suelo cambiar de portátil en el mes de abril por cuestiones profesionales y esta vez tenía pensado que un MacBook fuera el elegido para acompañarme los próximos meses. Lamentablemente, Apple no ha actualizado este modelo en su presentación del pasado lunes y según los rumores de 9to5mac y otros medios que habitualmente aciertan con los futuros movimientos de la empresa, no se espera que lo haga hasta junio o julio.

Así que, dado que a principios de abril me quedaré sin el portátil que tengo actualmente y que no quiero comprar uno que dentro de poco tiempo esté desactualizado, voy a tratar de imitar a los bloggers modernos haciendo que mi iPad sea mi ordenador en movilidad.

No está de más recordar que este experimento, por llamarlo de alguna forma, sería imposible de no ser por los cambios que trajo iOS 9 y que permiten trabajar con la pantalla partida en el iPad.

Las tareas a realizar

Con un ordenador portátil lo que suelo hacer son básicamente tareas de ofimática ya que su uso principal recae en los sábados y domingos con tareas para las que se requiere poca potencia, además de varias tardes a la semana en un par de sesiones de unos 15 minutos en movilidad por jornada. Esto es básicamente lo que hago con un portátil y ahora tendré que hacer con un iPad:

  • Edición de hojas de cálculo. No espero encontrar muchos problemas en esto salvo cuando toque usar hojas de cálculo de Google con muchos datos. Las aplicaciones de Google para iOS están en un estado de semiabandono y no se pueden hacer maravillas con ellas.
  • Navegación. Acceso a webs bancarias e investigación como tareas fundamentales.
  • Gestión de correo electrónico. Salvo las contestaciones especiales que debo mandar a clientes no hay mucho misterio en esto.
  • Redacción de noticias y artículos. Otra obligación diaria. Afortunadamente no tengo que utilizar la aplicación oficial de WordPress para hacerlo.
  • Comunicación con equipos de trabajo. Tampoco es algo complicado.
  • Revisión y edición de PDFs. Tarea sencilla.

Las aplicaciones a utilizar

Aunque soy un fan de las aplicaciones vía web para los ordenadores tradicionales, en iOS las cosas salen mucho mejor utilizando aplicaciones creadas especialmente para este sistema. Es por ello por lo que a continuación detallo las aplicaciones imprescindibles que necesitaré en este periodo.

  • Workflow. Si no existiera Workflow probablemente ni me plantearía la opción de que un iPad fuese mi portátil temporal. Con Workflow soluciono las respuestas a clientes por email en apenas unos toques en la pantalla; a priori enviar respuestas a clientes es algo sencillo, pero cuando son siete respuestas diferentes, cada una con siete textos especiales y varios archivos, poder hacerlo rápidamente y fácil es fundamental. Workflow también me permite publicar rápidamente noticias en WordPress de una forma bastante sencilla: escribo todo en Ulysses y con un simple toque en un flujo de trabajo que me ayudó a crear Christian de AppsMac publico en WordPress de forma aún más veloz que desde un Mac.
  • Excel. Mis necesidades en lo que respecta a hojas de cálculo en movilidad no son exhaustivas, pero me es imprescindible poder acceder a ciertos documentos de Excel diariamente y poder editarlos y comprobar datos con rapidez. Por fortuna, la aplicación de Microsoft es muy capaz en iOS y puedo hacerlo sin mayores impedimentos.
  • Drive. Desde Drive accedo a las hojas de cálculo y documentos que almaceno en los servicios de ofimática de Google. Desearía que estuvieran realmente actualizados para iOS 9 (¿cómo es posible que no soporten aún la pantalla partida?), pero por el momento cumplen para casi todo lo que requiero.
  • Fantastical. Visualizar una decena de calendarios en cualquier fecha de los dos próximos años es algo que mis compañeros y yo necesitamos hacer innumerables veces al día. Con Fantastical puedo ver, editar y añadir citas rápidamente.
  • 1Password. ¿Qué más se puede decir de 1Password? Es la primera aplicación que instalo en cualquier dispositivo, no soy nadie sin ella. Pero además de forma literal ya que no me sé ninguna contraseña de todas las que tengo. Por supuesto también tiene versión para Mac.
  • Workflowy. Aunque la versión de Workflowy para iOS no deja de ser un contenedor web del servicio, no se necesita más para acceder a esta aplicación imprescindible para mí. Para quien no lo conozca, Workflowy es algo así como una lista infinita de cosas (tareas, información, apuntes) fácilmente adaptable a la forma de trabajar de cada persona. Lo utilizo desde hace dos años y es un imprescindible en mi día a día.
  • Copied. Desde que se publicó hace unos meses, Copied es una aplicación que uso repetidamente. Copied no es más que un lugar donde se almacenan textos e imágenes que copiamos y se sincroniza entre el Mac, iPad y iPhone. Lo bueno de Copied es que permite crear listas donde almacenar textos que se copian una y mil veces
  • TextExpander. Otra aplicación sin la que no sería nadie. Es tal la cantidad de veces que debo repetir decenas de textos día a día, que si no existiera TextExpander probablemente me hubiese echado al campo a buscar trabajo como jornalero. Eso o el suicido. TextExpander permite que escribiendo pocas letras se expandan textos del tamaño que queramos. Para la información que envío a los clientes es vital.
  • Slack y Telegram. Parte de mis días transcurren entre estas dos aplicaciones de mensajería. Imprescindibles para mí, en iOS no tienen ninguna contrapartida.
  • Ulysses. Aunque aquí bien podría ir cualquier otro editor de texto, para mí Ulysses es el mejor de todos y con el que mejor me desenvuelvo. Es una aplicación que sirve hasta para escribir libros, por lo que su precio no es de 0,99€ precisamente. Si lo tuyo es escribir, prueba Ulysses.
  • Notas. Tal y como expliqué hace unas semanas, la inmensa mayoría de mis notas se encuentran en Notas, la aplicación nativa de iOS. No hay apenas diferencias entre las versiones de iOS y OS X.
  • Mail. No es el gestor de correo electrónico que más me guste para iOS, pero Airmail aún no existe para iPad y a Polymail le queda mucho por pulir. Outlook es probablemente la mejor opción, pero no me gusta su estética ni lo de que el calendario esté metido en la aplicación.
  • Safari. Desde que Safari permite anclar pestañas en OS X es el único navegador que utilizo.
  • Pixelmator. Cada día que use el iPad tendré que editar al menos un par de imágenes en Pixelmator. Estoy tan acostumbrado a la versión para Mac que ahí lo hago todo casi de forma automática, así que puede que esta sea una de las aplicaciones que más me cueste domar.
  • PDF Expert. Mi trabajo también me obliga a lidiar con PDFs de forma constante. Desde hace tiempo lo hago con PDF Expert, aplicación con versiones para iOS y OS X.
  • Documents. Aplicación imprescindible para gestionar archivos almacenados en varias “nubes”, como Drive o iCloud Drive. Documents es otra de esas aplicaciones que vale cada céntimo que cuesta y que de no existir también me pondría muy cuesta arriba los flujos de trabajo que tengo creados para almacenar, consultar y enviar archivos en cuestión de segundos.

Otras aplicaciones

Aunque en el iPad uso bastante otras aplicaciones como Drafts, Tweetbot, Launch Center Pro o Google Fotos, las ejecuto para tareas de ocio o sin importancia para mi trabajo, motivo por el que no las he incluido en este artículo.

El accesorio imprescindible

Para poder hacer del iPad un ordenador, es necesario contar con un teclado externo. Entre las múltiples opciones que hay me quedo con el teclado ultraportatil Logitech Keys-To-Go, un modelo que me regalaron hace más de un año y que es liviano y aguanta todo tipo de situaciones. Dado que mis sesiones con el iPad serán de unas tres horas a lo sumo, prefiero optar por un teclado que pese poco antes que otros mucho mejores pero más pesados.

Existen otras versiones más recomendadas para cuando vayamos a pasar muchas horas escribiendo. Un buen ejemplo es el Logitech K380, que además se puede emparejar a tres dispositivos Bluetooth (sirve para iPhone, iPad, Mac, Apple TV) para manejarlos con un simple botón por poco menos de 40€, pero este teclado es más pesado y solo lo recomendaría si se va a usar fundamentalmente en un mismo sitio con pocos desplazamientos. La diferencia de peso es notable: el Keys-To-Go pesa 182 gramos, mientras que el K380 se va hasta los 423 gramos, prácticamente lo mismo que el iPad Air 2 que son 437 gramos.

¿Qué espero de esto?

Lo único que espero de este periodo teniendo que utilizar el iPad es que sea igual de productivo para mí que cuando lo hago con un portátil. Estoy tan acostumbrado a usar OS X desde hace más de una década que la velocidad con la que realizo numerosas tareas es difícil de igualar en iOS, pero tras una semana con el experimento en marcha no me he encontrado algo imposible de hacer en el iPad e incluso he llegado a sorprenderme de no echar de menos el MacBook Pro.

No creo que la cosa se de tan bien como para que llegado el verano decida seguir con el iPad y desestimar la compra de un portátil, pero tampoco lo descarto. Al fin y al cabo me gusta simplificar cuando puedo y tener un MacBook y un iPad por obligación además de un iMac no es algo que me agrade; hasta ahora no he podido usar un MacBook para sustituir lo que hago con un iPad, pero a lo mejor sí puedo hacer el cambio a la inversa.

Autor: Elio

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