Mi abuelo Luis
Va a cumplir 82 años el próximo mes de junio, pero el padre de mi madre, mi abuelo Luis, sigue siendo joven de alma y de espíritu. Es increíble lo bien que se encuentra; sus análisis están perfectos, nunca se pone malo y apenas toma medicación.
Se jubiló siendo muy joven después de trabajar durante muchísimos años en una fábrica. Desde entonces, no ha parado de hacer cosas; le gusta la política (llegó a ser diputado de la Asamblea de Madrid con más de setenta años), pasea mucho, va a "la sede", viaja a su apartamento de la playa con "la Riti", pinta, conduce, en el pueblo siempre está liado con el jardín o la piscina...en fin, mi abuelo Luis no para.
Recuerdo que cuando Kakel, Quino, Dani y yo éramos pequeños, en verano nos íbamos por las tardes con él en bici hasta Buenamesón; a día de hoy, la sigue cogiendo para hacer ejercicio y los recados en Villamanrique. También recuerdo cuando pintábamos entre todos la piscina y sobre todo cuando le ayudábamos a pasar el limpiafondos (hasta que pusieron la depuradora, mi abuelo sudaba la gota gorda para limpiar la piscina).
Con él nos reímos mucho todos; es muy gracioso y bromista, le encanta la música y cuando hay alguna reunión es el primero en coger la guitarra, cantar y contar chistes.
Mi abuela y sus hijos (Merche, Luis, Cuco y mi madre) siempre le dicen que es demasiado tranquilo, que no se alarma por nada y que a todo le quita importancia. Ellos a veces "le regañan" por eso pero a mí me parece una de sus mejores virtudes.
Mi abuelo Luis es, ante todo, vital, alegre y optimista.
Etiquetas: Vivencias
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Permalink: 22.5.08Anotado por María


















