La Riti
Hoy le toca el turno a “la Riti”, la madre de mi madre. Se llama Rita, pero para todos es “la Riti”. Ni siquiera sus nietos la llamamos abuela, ni tampoco sus bisnietos (ya tiene cuatro).
A sus 81 años está como una rosa. Mi abuela Riti tiene una salud de hierro, y es genio y figura; tiene carácter y muchísima personalidad y lo que más me gusta de ella es que es “muy flamenca”, es decir, nunca se le pone nada por delante.
Recuerdo que cuando mis primos Kakel y Quino y yo éramos pequeños nos regañaba si nos portábamos mal, pero en el fondo, “la Riti” es muy sensible y buena y disfruta teniendo a su familia alrededor.
En verano, nos íbamos a la playa de Tavernes y una vez, me enfadé con ella y le dije algo que ha quedado para los anales de mi familia: “¡no me gusta nada de esta casa, sólo las magdalenas!” Os podéis imaginar las carcajadas…
Cuando empecé el instituto, “la Riti” y mi abuelo Luis me acogieron en su casa durante un curso, en el que me cuidaron y mimaron como sólo los buenos abuelos saben hacer. Pasaba las tardes con ellos, hablábamos de muchas cosas y yo le preguntaba a mi abuela “cosas de la vida”. Por ejemplo, ella siempre se acuerda que le pregunté qué significaba “ser un paño de lágrimas”… y ese tipo de cosas que uno aprende con los años.
Ama a su familia; de hecho, fue como una madre para sus hermanos y ahora, lo que más le gusta es estar con sus hijos, nietos, bisnietos y demás familia.
A mí me encantaría llegar a la edad de mi abuela con su salud y habiendo vivido las experiencias que a ella la vida le ha regalado.
¡Ah! ¡se me olvidaba! ¡¡”la Riti” hace la mejor pepitoria del mundo!!





Es que la tia esta como una rosa, parece mentira que sea bisabuela, ni de coña aparenta la edad que tiene…muchos de nuestra edad están peor…
Qué bueno eso de que muchos de nuestra edad están peor,jaja! y que lo digas…