Hace un par de semanas tres amigos asistimos al concierto que Sabina y Serrat dieron en Madrid dentro de su gira mundial "Dos pájaros de un tiro". Reconozco que soy una enamorada de estos dos cantautores españoles, pero mi debilidad por Serrat es incuestionable; de hecho, me refiero a él como "El Maestro" cada vez que hablo con un Amigo que siente la música igual que yo.
Por todo ello, supongo que mi percepción puede ser quizá un poco subjetiva pero creo que el concierto estuvo genial. Además de resultar emotivo, divertido y nostálgico a la vez, la selección de canciones fue perfecta.
Es verdad que la voz de Serrat va desgastándose según pasan los años y hay que reconocer que había momentos en los que apenas se le oía, pero eso es secundario en un ambiente festivo como el que hubo en el concierto. Lo importante es que hicieron vibrar al Palacio de los Deportes entero y a nosotros tres en concreto; con eso me quedo. Con eso y con el frío que hacía dentro del Palacio, pues agarré un resfriado que me está costando casi quince días soltar.
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